sábado, enero 07, 2012

*Listening: Mitavi - Ashita Tenki no Naare*
*Mood: Sleepy - Happy*


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Qué terrible esto de llegar a la recta final del cuarto de siglo y que todavía te gusten las cosas de cabros chicos. Me es simplemente imposible no alucinar con los dinosaurios, tengo en mi celular el ringtone de la TARDIS de Doctor Who y una aplicación que emula el sonido de las espadas láser de Star Wars, con la marcha imperial de fondo y todo. En mi mochila rara vez faltan los juguetes; Cubo de Rubik, MasterBalls, autitos, dados de 6 y 10 caras. En mi mesita de noche se pasean títulos de antaño como Las Aventuras de Tom Sawyer, cualquier Papelucho que esté a la mano (con la gran excepción de Papelucho y el Marciano, porque todavía me da pánico estornudar y que me salga un marciano por la nariz) y en mi celular la versión electrónica de Las Brujas. Mis cuadernos suelen tener portadas de los Looney Tunes o en su defecto, pegatinas de ellos. Jamás he podido acostumbrarme a escribir con lápiz pasta, es porta minas 0.7 o tinta gel 0.5, pero bien a lo lejos y usualmente sólo en las pruebas. No tengo Tipp-ex desde séptimo básico, que me decidí a nunca más escribir con lápiz pasta aunque me bajaran puntos en las pruebas (y así fue y tres profesores por separado trataron de hacerme “entrar en razón”, pero la comodidad a la hora de escribir no la paga nadie, ni siquiera las buenas notas).




En mi clóset tengo un transbordador espacial (de peluche), una linterna de dínamo que armé yo misma, una caja de herramientas, un peluche de Tigger (de Whinnie the Pooh), un oso escocés y una cebra que hace ruidos extraños. En el baúl de los juguetes, que aún frecuento, están mis peluches de Bugs Bunny, mi Rey León (hecho por mi abuelita, thank you very much) y otros conejos que durante mucho tiempo fueron mis héroes.

Es difícil llegar a esta edad y aún así mantenerte fuerte y firme en tus gustos y preferencias, es difícil defender ante otros “adultos” que tu verdadera pasión literaria sean los libros de Roal Dahl y que resolver un Cubo Rubik en tiempo récord, te ayude a devolver el equilibrio al universo. La gente se ríe como si fuese el mejor chiste cuando digo quiero aprender a andar en skate o que mi serie favorita de los últimos tiempos (que ya ha llegado a su temporada final) es Avatar: The Last Airbender y que me muero por un Appa de peluche. Los otros “adultos” no saben valorar el niño que llevan dentro… y se nota.

Por lo que me han dicho y por lo que veo en otros, estos deberían ser mis últimos meses de pensar en dinosaurios y venerar a los velociraptors, de ver monitos animados (especialmente los orientales), de escuchar música japonesa, de decir que mi libro favorito es Tom Sawyer y que me identifico plenamente, hasta la fecha, con Papelucho (sí, por culpa del Casimiro, casi muero).

Y olvídense de ir con zapatillas a mis exámenes semi-formales, no hay nada que te marque de manera más obvia como una persona inmadura y que no merece el título de “adulto” que aparecerte en un examen oral con zapatillas y pulserita de caridad colgando de tu muñeca. Simplemente “nadie puede.”

Excepto que yo pude. Y haciendo cosas como esta, rehusándome a dejar de maravillarme con la vida cotidiana y a dejar de lado mi curiosidad implacable me he topado con gente maravillosa que ha vivido su vida completa de esta manera, me he topado con gente muy interesante y exitosa que atribuye su éxito (en su carrera, otra veces como padres, otra veces como humanos decentes) a la curiosidad implacable, al darse cuenta de las sutiles diferencias dentro de la rutina, al tomarse las cosas con humor y una sonrisa al no permitir ser asimilados por el resto de los “adultos”.




Tal vez para algunas personas madurar significa dejar de ver TV animada, ponerse traje y corbata, zapatos incómodos y discutir temas actuales, como la bolsa de valores y el estado general de la economía mundial. Y esto también es válido, para muchos, pero para mí, madurar es saber cuidar a tu niño interior y saber cuándo dejarlo salir.

He dicho.

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sábado, diciembre 03, 2011

Cosas de la Life

*Listening:*
*Mood:*


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O en realidad cosas que creo sólo me pasan a mí

El viernes recién pasado saqué un libro de biblioteca con el único propósito de ver de qué trataba y ojalá leerlo durante el fin de semana para adelantar materia para mi asignatura de Psicología Ambiental.

Hoy por fin lo saco de la mochila y comienzo a ojearlo y a hojearlo, una vez echa mi idea general del libro, procedo a devolverme a la primera página y comenzar a leer, menos de 10 páginas después tengo la alergia de la vida y tengo que volar con el libro escaleras abajo y "esconderlo" dentro de una bolsa y adentro de un cajón.

Obvio que la vez que decido adelantar materia y ser responsable más allá del deber, el Universo me golpea con una dosis doble de estornudos y ronchas. Está bien, Universo, mensaje recibido y comprendido, es mi destino esperar al pánico del último minuto para hacer las cosas.

¡Ay, las ironías de la vida!



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martes, septiembre 20, 2011

Ni de más, ni de menos

*Listening: Pomplamoose - I Don't Wanna Wiss a Thing (cover)*
*Mood: Tired, sleepy and cold.*

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Nunca aprendí a tocar guitarra o andar en skate. Tampoco fui buena en deportes y mucho menos bailando. ¿Coordinación? ¿Yo? ¡Ja! Ojalá.

Pero por todo lo que no he sabido hacer hay algo en lo que soy, o he sido, extraordinariamente buena.

Y a pesar de que cuando veo gente haciendo alguna de las cosas que nombré allá arriba, siento una mezcla de envidia y fracaso personal, no cambiaría mis habilidades por nada del mundo. Y es que al final del día eso en lo que soy buena, eso en lo que soy excelente, eso en lo que no soy tan buena y eso en lo que es mejor ni pensar, me hace lo que soy, que aunque suene a autoreferencia sinsentido, es verdad y es lo que es.

Así que escribo esto para recordar ahora y en el futuro, que a pesar de que no fui excelente jugando básquetbol, sí fui a olimpíadas matemáticas y me fue bien, y que por mucho que mi voz no sea la mejor del mundo y por lo tanto jamás voy a deleitar a cientos de personas en un concierto exclusivo, sí soy buena con las palabras y por este blog han pasado cientos, si es que no miles, que algo se han llevado de aquí. Me han publicado. Me han recomendado. Me han criticado. Que por mucho que el skate no fue lo mío, la fotografía sí. Que por cada jueguito de vídeo que me colma la paciencia o ni siquiera logra llamarme la atención, hay un juego de ingenio que me hizo perder el sueño. En fin. Si alguien me pregunta, aunque dudo que lo hagan, soy lo que soy y me gusta que sea así.


He dicho :)

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jueves, septiembre 15, 2011

¡Quequitos de chocolate!

*Listening: Three Dog Night - One*
*Mood: Happy!*


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Me encanta cocinar y hoy no fue la excepción, después de haberme aventurado hace un par de días atrás a hacer un Crumble de Manzana, hoy día me decidí, justo después de almuerzo, de que ya era hora de hacer algo más chocolatoso.

Así me quedaron:


Y sólo por si acaso, incluyo la receta, aunque probablemente hay más de una cosa que ustedes saben que funcionaría mejor.

Porciones: 24

Ingredientes:
  • 2 tazas de harina
  • 2 tazas de azúcar
  • ½ cucharadita de polvos de hornear
  • 1 cucharadita de sal
  • ½ taza de manteca
  • ¾ taza de agua
  • ¾ taza de leche
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 100 gramos de chocolate amargo derretido
  • Papelitos para quequitos

Observaciones:
En vez de manteca se puede usar mantequilla o margarina. Y en vez de extracto de vainilla, se puede usar una cantidad igual de esencia de vainilla.

Preparación:
  • Calentar el horno a temperatura máxima por 10 minutos.
  • Poner los papelitos para quequitos en la bandeja.
  • Mezclar la harina, el azúcar, polvos de hornear, sal, agua, leche y extracto de vainilla con batidora hasta que la mezcla esté homogénea.
  • En otro recipiente, batir a nieve las claras de huevos.
  • Agregar las yemas a la mezcla principal y batir hasta que esté homogéneo.
  • Agregar las claras a nieve suavemente a la mezcla principal con movimientos envolventes.
  • Agregar el chocolate derretido y mezclar suavemente.
  • Poner la mezcla final en la bandeja para quequitos, llenando los huecos hasta la mitad o dos tercios (esto para obtener superficies planas), si no, rellenar dejando medio centímetro de borde.
  • Hornear a temperatura media (180°) por 20 a 25 minutos.
  • Una vez listos (si metes un cuchillo o similar debería salir sin masa), dejar reposar en bandeja fuera del horno por 10 minutos.
  • Luego retirar de la bandeja y dejar enfriar completamente antes de decorar.


Habrán notado que entre los ingredientes dice "papelitos para quequitos", no es que sea parte de la receta, pero mejor ponerlo ahí para que después no se les olvide y tengan que, como yo, improvisar con el papel mantequilla.


Ojalá les queden ricos ^___^


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sábado, agosto 27, 2011

Vade Retro Lunes

*Listening: Royal Pains on the background*
*Mood: Sleepy Head*

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Son las 6:13 de la mañana. Es bastante temprano para estar despertando, considerando que no he tenido clases hace más de un mes (aunque siento que ya llevo más de un año en esto), pero me despierta el sonido de agua corriendo, como cuando llueve, excepto que en modo diluvio. Me levanto con los ojos pegados de sueño y voy a mi baño; reviso las llaves: todo OK. Voy al baño de mi mamá y abro la puerta esperando que esté en la ducha. Pero no, está frente a su espejo, secándose el pelo.
- ¿Mamá, dejaste alguna llave abierta abajo?
- No
- Pero no escuchas como corre el agua.
- No.
- Emmm… pero es mucha agua.
- Es que tengo todo mojado acá- miro hacia abajo y efectivamente está todo mojado. Las toallas evitan que la mini laguna del piso salga libre hacia la habitación de mi madre, lo que arruinaría la alfombra más allá de todo reparo (no que esté en la flor de su vida).
- Mmm… voy a revisar abajo.

Bajo la escalera y el diluvio se escucha cada vez más cerca. Abro la puerta de la cocina y prendo la luz. Justo debajo de la lámpara se forma un arcoíris que empieza detrás del refrigerador y termina justo antes de tocar los quemadores de la cocina.

Oh, Dios.

Apago la luz y parto escalera arriba, ya un poco más despierta, aunque todavía restregándome los ojos. Abro la puerta del baño de mi mamá y le doy la noticia.
- ¿Un arcoíris?- me dice.
- Ajá.
- ¿En la cocina?
- Ajá.
- ¿Estás segura?
- Sep.
- Mmm…- se cepilla el pelo- ¿por qué no te vas a acostar mejor?
- Y ¿el agua?
- ¿Qué agua?
- El del arcoíris
- ¿Agua?
- Sí.
- ¿Del arcoíris?
- Sí. Como un río que sale del techo.
- ¿¡Pero cómo no me dijiste antes!?
- No sé- me empieza a dar frío y la cama me llama- Tengo frío- anuncio-, Me voy a acostar.
- Pero, y ¿el agua?
- Shhh. Estoy durmiendo. Buenas noches.

Mi mamá se queda en el baño boquiabierta y yo parto a mi pieza tratando de no tropezarme con mis propios pies.

Un Lunes cualquiera.

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jueves, agosto 11, 2011

De supermercados y otros menesteres afines

*Listening: The Pillows - Runner's High*
*Mood: Wired*


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A mí antes no me gustaba ir al supermercado, lo encontraba ruidoso, demasiado brillante, fome y en términos generales que iba en detrimento para mi salud. Sin embargo, desde que empecé a involucrarme más activamente en la cocina, o dicho de otra manera, desde que empecé a cocinar, ver programas culinarios y leí Kitchen Confidential de Anthony Bourdain que prefiero ir al supermercado para poder elegir a mi gusto los ingredientes que después se convertirán en tortas de yoghurt, lasañas à la Narkito, galletas de avena, pizzas, bruschettas de alcachofa y muchas otras cosas más.

El asalto a mis sentidos sigue ahí, pero he aprendido a combatirlo con distintos métodos; lentes de sol para el brillo, audífonos con suspensión de ruido externo para el escándalo, listas de compras para poner orden al caos.

El empezar a ir al super, significó, entre otras cosas, que también empecé a entender el valor del dinero y qué efectivamente, pagar $800 por un kilo de pan es ¡carísimo!, también empecé a preocuparme más por la integridad física de los productos. Antes, en aquellos tiempos, a mí me interesaban única y exclusivamente mis yoghurts de plátano, mis flanes de caramelo y mis chandelles (esos antiguos, que eran como los postres de chocolate de ahora, no los nuevos con crema). Ahora en cambio también me importan los fideos, las carnes, las verduras, las latas, las botellas, las bolsitas y las bandejas, sobre todo las bandejas de huevos.

Ya varias veces me ha pasado que llego a La Casa y ¡horror!, la persona que empaqueta los víveres me puso los huevos con las latas de salsa de tomate (o con las manzanas, o las naranjas, o con las cajas de leche). Demás está decir que de la docena de huevos que compramos, llegan a casa sanitos y salvos muchos menos.

En lo personal, lo que más me da rabia es que yo les digo a los chicos "che, los huevos me los dejás para el final y los ponés en el canastillo del carro, por favor", los chicos de empaque me dicen que sí, pero no pasa nada. No importa, me digo y yo misma los paso al final por la caja, cosa que sea el último ítem en entrar al carro, por lo que es mucho más difícil así que los aplasten las cajas de leche o las botellas de bebida y detergente. ¡JA! Una vez más los chicos de empaque son más listos y se las arreglan para quebrarme los huevos. Y así suma y sigue por semanas, desde hace casi un año.

Entonces un buen día en que el nene del empaque me echa los huevos con los tarros de salsa y el pan de molde con las cajas de leche, yo exploto en el estacionamiento del supermercado porque recién cuando estoy guardando las bolsas en el auto, me doy cuenta de que una vez más el empaquetador me hizo una jugada sucia. Empiezo una de aquellas diatribas que me caracterizan y de la nada me armo un plan. De ahora en adelante tenemos protocolo para entregar propina, y reza así:

1.- Preguntar a el o la empaquetador(a): "¿Los huevos los dejaste en el canastillo del carro?", si la respuesta es "no", no hay propina. Si la respuesta es "sí", pasamos al siguiente punto.

2.- Preguntar al susodicho/a: "¿Los yoghurts me los guardaste solitos y los dejaste al lado de los huevos?, si las respuesta es "no", no hay propina (Excepción: los yoghurts, están como reyes de la colina de víveres, no al lado de los huevos, pero sin ser aplastados por nada ni por nadie, en ese caso, se procede como si la respuesta hubiese sido "sí" en vez de "no"). Si la respuesta es "sí", pasamos al siguiente punto.

3.- Preguntar a el o la empaquetador(a): "¿El pan de molde me lo dejaste guardado solito encima del resto de las bolsas?", si la respuesta es "no", la propina debería ser disminuida en un 50%. Si la respuesta es "sí", hay una propina del 100% para el susodicho.

¿Qué tal?

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sábado, agosto 06, 2011

Psycho

*Listening: Rata Blanca - Ella*
*Mood: Headache-y*


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Son las 2:37 de la madrugada y estoy buscando el número del plan cuadrante en mi celular. Suena el teléfono dos veces y me contesta la persona a cargo del retén de Placilla.

-Hola, mi nombre es Carolina, estoy llamando desde ▓▓▓▓▓. En el sitio del final, que está sin construir, hay unos chicos con un auto y la música a todo volumen. Están tomando y gritando. Y yo quiero dormiiiiiiiiiiir.
-Chuuuuuu… ya, señorita, tengo cuatro procedimientos antes y una sola patrulla, la voy a mandar apenas pueda.
-¡Pero yo quiero dormiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiir!
-Señorita, tengo cuatro procedimientos de violencia intrafamiliar, no puedo adelantar este…
-Entonces, ¿cómo en cuánto rato más?
-Una hora aproximadamente, voy a tratar de apurarme, pero no creo que se pueda antes.
-OK, muchas gracias, buenas noches.
-Buenas noches.

Cuelgo y el bajo del reggaeton me perfora el cerebro. Los imbéciles que están en el terreno baldío detrás de mi casa se ríen y gritan a todo pulmón. No sé cómo lo hacen mis vecinos para seguir durmiendo con tanto ruido. Ni mi madre -que está en la pieza contigua- se despierta con el escándalo.

Me levanto al baño, paso a la cocina a tomar agua y me devuelvo a mi pieza. Acostada de espalda trato de concentrarme en mi propia respiración y no en el maldito bajo, que más que los gritos y las risas, es lo que no me deja dormir. Aprieto los ojos y trato de pensar en otra cosa. No está funcionando. Prendo la TV con la esperanza de que el ruido de esta ahogue el ruido de afuera. Tampoco funciona. Me doy media vuelta y miro al vacío; rápidamente y sin darme cuenta me veo saliendo de la casa con mi bate de béisbol, rodeando el condominio y caminando los 60 metros de tierra y huevillo que me separan de los imbéciles con el auto de las luces de halógeno. Hay una niña en polera bailando en frente de los focos del auto y a ratos su silueta se mezcla con el resto de la noche y la pierdo de vista, los otros están conversando animadamente, pero paran cuando me ven venir. El bate lo llevo en la mano derecha, colgando como un peso muerto y me apoyo en él cuando me paro a la izquierda del auto, lejos de las luces que me encandilan.

-Hola –, les digo, pero los imbéciles, además de ser imbéciles, son maleducados y no me responden. Los hombres, tres, se acercan a mí y las niñas se ponen detrás del auto, la chica que estaba bailando se tropieza y para la caída con el espejo retrovisor, su amiga la afirma del codo y trata de estabilizarla un poco. Ambas están ebrias. Patético. – Dije “hola”, ¿están sordos?- eso parece sacarlos del estupor etílico y un tipo bajito y rechoncho da un paso hacia adelante y me apunta con su lata de cerveza Escudo.
-¿Y voh? ¿Qué hue’a querí?
-Tssss, andamos finitos, ¿ah?. Quiero que se vayan los imbéciles, porque no dejan dormir.

Todos se ríen; fuerte y claro, como el chirrido que hace el aceite cuando se está quemando. Mis huesos crujen al tiempo que los músculos se me empiezan a apretar.

-¿Se creen muy machitos viniendo a carretear acá? ¿No se les ha ocurrido que si no los quieren en sus propias casas metiendo ruido a esta hora, tampoco los queremos nosotros acá? Si tantas ganas tienen de tomar y bailar a esta hora, váyanse a una disco, a un pub, pero no acá. Más encima dejan todo cochino, lleno de vasos, latas y botellas rotas…
-Ya, flaca- me interrumpe el imbécil del medio, que hasta el momento había estado apoyando en el capó del auto- déjate de hueviar…
-¿Y si no quiero? Lo que yo quiero es dormir, pero no puedo porque ustedes señores y señoritas imbéciles tienen la música a todo volumen y no dejan dormir, y ahora no me quiero ir hasta que se vayan ustedes, estoy hasta más arriba de la coronilla de imbéciles como tú que creen que porque la están pasando bien tienen todo el derecho de interrumpir las vidas de los demás, nadie te dice que no la pases bien, pero hay lugares y momentos para ello y ESTE NO ES UNO DE ESOS.

El idiota mayor se ríe de nuevo y con una sonrisa de oreja a oreja se acerca a mí y me pone la mano en el hombro, que yo sacudo bruscamente y le doy mi mirada asesina certificada. El imbécil del medio también se está acercando y el imbécil menor tira su lata vacía al piso. La lata llega al piso y el tiempo se enlentece, el trío de imbéciles se abalanza a mí y yo levanto mi bate y lo blando con fuerza conectando directamente con la oreja del idiota mayor, la vibración del rebote es inesperada, pero más aún el crack sordo que se eleva por sobre el beat del reggeaton. Los ojos del idiota mayor se desenfocan y su cuerpo se vuelve de trapo al tiempo que cae al suelo. Imbécil Menor trata de agarrar a Idiota Mayor antes de que caiga al suelo, pero apenas logra amortiguar un poco su caída, lo sacude y lo llama por su nombre un par de veces, pero Idiota Mayor está indefinidamente inconsciente. Imbécil del Medio trata de arrebatarme el bate ¡y lo logra!, dejándolo fuera de mi alcance al dar un paso atrás, me abalanzo sobre él al tiempo que él levanta el bate por sobre su cabeza y lo veo, ¡es una pistola!, tiene una pistola en el cinturón. Le doy una patada entre las piernas y le arrebato el revólver, luego, disparo contra todo lo que se mueve hasta que el cargador está vacío y todo lo que sale del arma son clicks y sonidos metálicos.

La tropa de imbéciles ya no es parte de este mundo. El silencio es ensordecedor y bienvenido. Tomo prestado el celular de la Niña Ebria n°1 y marco el 133.

-“Carabineros, ¿cuál es su emergencia?”
-Cinco muertos, Valparaíso. Peñuelas.

Dejo la línea abierta por si es necesario rastrear la llamada, agarro mi bate y emprendo mi camino a casa. Antes de acostarme me lavo las manos y por si acaso, me lavo los dientes otra vez, siempre he tenido mala dentadura y hago lo imposible por mantener a raya las caries. Para cuando estoy de vuelta en mi cama se escuchan las sirenas a lo lejos y un helicóptero está sobrevolando la zona. Música para mis oídos. Apago la luz, me doy media vuelta y cierro los ojos. Por fin puedo dormir en paz.


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viernes, julio 22, 2011

Presunta Desgracia

*Listening: The Strokes - Razorblade*
*Mood: Sleepy*


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Buscando un cuento corto que dejé a medio terminar el verano pasado, me encontré con otro cuento que dejé botado casi un año atrás; Presunta Desgracia. Por pura nostalgia lo voy a dejar colgado acá con TODOS los derechos reservados, por si acaso algún día me dan ganas de retomarlo.

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PRESUNTA DESGRACIA

  Día Uno

Salimos temprano, como siempre. Dijimos todo los que nos teníamos que decir y partimos cada uno a nuestros respectivos destinos. Clases para mí, dios sabe qué para él, será mi hermano, pero eso no significa que necesariamente me cuenta todo lo que sucede en su vida, no que su vida sea tan emocionante en todo caso.

Me mandó un mensaje a las 16:40 (eso aparece en mi celular) en el cual me decía que trabajar en McDonald's era lo más aburrido del mundo, y que se había quemado con la freidora, otra vez.

Le dije todo esto a la policía al final del día, cuando mi hermano "olvidó" pasar a buscarme, "olvidó" llamar para avisar que llegaba tarde,"olvidó" llegar a casa.

Vinieron en patrulla dos oficiales a tomar mi declaración. Entraron con los zapatos sucios y hablaron primero con mi tía. Ella está cuidando de nosotros hasta que llegue la mamá y el papá del extranjero, que por el momento están inubicables hasta que el crucero toque tierra firme o el satélite pase por encima de ellos, lo que pase primero.


  Día Dos

Pasé al menos cuatro horas en la comisaría hoy, muchas personas hablaron conmigo y describí al menos 30 veces cómo es mi hermano, Elías, qué ropa tenía puesta y para dónde iba cuando lo vi por última vez. Cuando lo vi por última vez, he aquí una oración que no quiero volver a repetir jamás en mi vida.

Todos me trataron como si fuera tonta; eso fue extremadamente frustrante, pero mi tía dice que a veces es necesario aguantar por un bien mayor, en este caso Elías.


  Día Dos, 15:12 hrs.

Llegó el Detective que está a cargo de la investigación e instaló a todo su escuadrón en el comedor, así que estamos usando la cocina para todas nuestras comidas. Me cuesta comer ahí, no hay suficiente amarillo en las paredes para poder comer ahí. Me gustaría que Elías estuviese aquí, él haría algo al respecto.

Por otra parte, el Detective Álvarez dijo que había hablado con todos los amigos de Elías y que ya había algunas pistas. Mi tía dice que Carabineros no se está moviendo mucho porque Elías es mayor de edad, y todo es distinto cuando se es mayor de edad. Yo no lo creo mucho, tengo 17 y seré mayor de edad en exactamente un mes. Teniendo en cuenta cuánto he cambiado en los últimos 30 días, creo que es imposible que todo sea distinto para cuando sea mayor de edad.

Todavía no sabemos nada de mamá y papá. Según el itinerario, el crucero debería pasar por Ciudad del Cabo pasado mañana, tal vez allí podamos comunicarnos con ellos, por el momento nada es seguro.


  Día tres

Voy a empezar a hacer una lista de todas las cosas que han sucedido hasta hoy, quiero contarle todo a Elías cuando vuelva, no quiero que se me olvide nada, especialmente las situaciones que pseudo-irreales que se han dado.

1.- La policía cree que alguien de la familia secuestró a Elías para (elegir uno):
     a.- Chantajear al papá
     b.- Chantajear a la mamá
     c.- Pedir recompensa (esta es la menos probable, porque nadie ha llamado todavía)

2.- La policía cree que alguien secuestró a Elías porque (elegir uno):
    a.- Le debía plata a alguien por asuntos de drogas
    b.- Se vio envuelto en un lío de drogas
    c.- Necesitan dinero y quieren pedir recompensa (sigue siendo la menos probable por la misma razón de arriba)
3.- Los detectives han hecho llorar más de cinco veces a mi tía haciéndole preguntas sobre Elías, sobre los amigos y posibles comportamientos y pensamientos suicidas. La señora que viene a limpiar los Jueves (o sea hoy) dice que eso se llama "ser un desatinado", lo que yo creo que quiere decir es que le falta tacto, pero, honestamente, ¿no nos falta un poco de tacto a todos en algún momento?.

4.- Me interrogaron con mi tía presente y me preguntaron de nuevo las mismas cosas una y otra vez, hasta que me agoté tanto que me tuve que parar y salir de la habitación.

5.- Le pregunté a mi tía si ya podía volver a clases y ella dijo que si quería podía ir mañana y ver qué tal me resultaba eso. Yo le dije que sí, que quería, lo que pasa es que me aburro mucho en casa, especialmente si no está Elías. No tengo con quién conversar si no está él.


  Día Cuatro

El Detective Álvarez, anunció hoy a las 7:25 hrs. que había una nueva pista, aparentemente habrían encontrado la mochila de mi hermano, con billetera adentro, identificaciones, dinero y todo; entre los matorrales, cerca de un estero. No alcancé a escuchar si es que lo iban a dar por ahogado y dragar el estero o no, porque me tuve que ir a clases.

En el colegio algunos ya sabían lo que pasó con mi hermano y luego todos se enteraron y me acribillaron a preguntas. Traté de responder lo mejor que pude. Pero el problema es que no tengo todas las respuestas, cuando me preguntan "Camila, ¿dónde está tu hermano?", lo único que puedo responder es "no sé".



  Día Cuatro, 16:47 hrs.

La mamá y el papá vienen en camino de regreso. El papá trató de hablar conmigo por teléfono, pero la conexión se echó a perder justo cuando tomé el teléfono yo y él no me escuchaba casi nada. Dijo que me iba a llamar apenas llegara al próximo aeropuerto civilizado, no sé qué quiso decir con eso, si es un aeropuerto con líneas telefónicas ya es lo suficientemente moderno como para ser llamado civilizado, al menos eso creo yo, pero lo que papá cree y lo que creo yo, son cosas muy distintas.

En la tarde vino mi abuela y mi tío Fernando a ver a mi tía y a mí. Mi tío siempre me trae dulces cuando viene, hoy lo olvidó. Me preguntó si lo perdonaba, pero no supe qué responder, no estoy segura si no traer un regalo es algo que se deba perdonar. Como me quedé callada me dijo que después de once podíamos ir a comparar al supermercado si quería y luego me abrazó.

Me pasé el resto de la tarde buscando mi lápiz verde de tinta, el 0.7, no el 0.9. Necesito el 0.7 para hacer mi tarea. Ojalá que Elías no me lo haya sacado, no creo que vaya a recuperar ese lápiz muy pronto.


  Día Cinco

Desperté temprano hoy, así que seguí buscando mi lápiz, pero sólo hasta las 8:30, porque a las 8:30 tomo desayuno.

Ahora que la noticia salió en TV el teléfono suena a cada rato y es más que nada gente que no conozco, por suerte a las 10:22 el papá se logró comunicar. Me preguntó cómo estaba y yo le dije que bien, pero que me había perdido 2 días completos de clases. Él me dijo que no importaba, que después me podía conseguir los apuntes y que podíamos repasar juntos si era necesario. Le pregunté sobre el viaje y me dijo que por el momento todo bien, que mamá me mandaba cariños, pero que no podía hablar ahora pues estaba arreglando un problema con los pasajes, además se disculpó por no haber podido llamar cuando habíamos quedado de acuerdo, que por el momento podía esperar a su regreso el Domingo a las 6 AM, aproximadamente. Me preguntó quién más había estado en la casa y yo le dije. Después se despidió y colgó, estaban llamando a abordar el avión.


  Día Cinco, 13:30 hrs.

Estábamos por comenzar a almorzar cuando sonó el teléfono y el equipo del Detective Álvarez contestó, eso es parte de su trabajo desde el día dos.

Aparentemente sí es un secuestro, pero parece que algo salió mal -por lo que entendí-, el problema es que no sé qué salió mal, porque el Detective y mi tía llevaron su conversación a otra habitación. Cuando mi tía regresó, se sentó a la mesa y me preguntó si había encontrado mi lápiz verde. La verdad es que se me había olvidado que lo estaba buscando, así que le respondí que no, pero que lo buscaría más tarde, después de que terminara de leer el libro para Lenguaje.

Estamos leyendo Retrato en Sepia de Isabel Allende. No me gusta mucho y no entiendo casi nada de lo que leo, pero no importa, porque a pesar de que la prueba es de comprensión de lectura, sólo nos preguntan detalles de lo que leímos, para eso no hay que entender, basta con conocer los detalles y eso me sienta bien, tengo buena memoria para los detalles.


  Día Seis, 6:00 hrs.

Fiel a su predicción, mamá y papá han llegado a las 6 AM en punto a casa.




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martes, mayo 24, 2011

Códigos Cerrados

*Listening: The Dead Zone Episode on TV*
*Mood: Wired!*

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Mi amigo Lothar dice: "Definición de programa de código cerrado de una computadora: Extraña forma de vida que tiene la capacidad de transformar comandos en mensajes de error".

Idea para la cual yo he propuesto un ejemplo.

Enjoy.


format c:

Usted ha decidio formatear el disco D, desea continuar? S/N

N

format c:

Usted ha decido formatear el disco D, desea continuar? S/N

N

format d:

Usted ha decidido formatear el disco C, desea continuar? S/N

S

formateando disco F...

54% completado



No se ha podido completar su petición ya que alienígenas están actualmente cenando en la BIOS, para más información digite HELP.


HELP

Comando no existe. Revise la ortografía de su comando.

HELP

Comando no existe. Revise la ortografía de su comando.

KILL ME NOW

Terminators han sido enviados a su domicilio. Espere cómodamente y disfrute del apocalípsis.

*facepalm*

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jueves, mayo 05, 2011

Vida Suburbana - Suceso #256

*Listening: NIN - Closer to God*
*Mood: Hyper*


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REPORTE DE TRANSCRIPCIÓN. Extracto.
Nota: Algunos datos han sido censurados para proteger la identidad de los involucrados.
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Fecha: ▓▓/Abril/2011
Lugar: ▓▓▓▓▓▓▓ - Paradero de Micro

N: Cacha que el otro día fui al ▓▓▓▓▓ ▓▓▓▓▓ (supermercado) y se les habían acabado las Oreos.

M: ¡¡Noooooooooooooooo!! ¡¡No te puedo creer!!

N: Sep, así no más. Y no le avisaron a nadie.

M: Que lata.

N: Sí, esto es como la crisis de Yogito de plátano.

M: Me muero.

­» Fin Transcripción
»»Fin Suceso #256



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