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lunes, mayo 21, 2012

A propósito de violencia...

*Listening: too much*
*Mood: of not enough*


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Extracto de "Apoyo Psicológico con mujeres agredidas: sistematización de una experiencia" por Andrea Machucha San Martín.

Contexto: Entre los años 1992 y 1995, el equipo del Centro Psicológico de la Pontificia Universidad Católica implementó el proyecto de intervención comunitaria "Programa de prevención y apoyo a la mujer, el niño y la niña maltratados". Este texto constituye una sistematización de la experiencia.

Extracto del apartado "Cómo se encuentra la mujer cuando va a pedir ayuda"

[...] Cuatro aspectos caracterizan la condición psicológica de la mujer al momento de recibir una intervención en crisis: la confusión, la dificultad para focalizar, la dificultad para recibir e integrar información y la alteración conductual, la cual puede expresarse en paralización o hiperactividad.

Todas estas expresiones de crisis resultan muy similares a las observadas eb personas que viven eventos traumáticos como delitos violentos o catástrofes naturales. Sólo que en esos casos los síntomas tienden a ceder o desaparecer en la medida en que la amenaza también desaparece o se hace improbable de ocurrir.

a) La confusión: se expresa [...] en la dificultad para relatar hechos de manera cronológica [... ]y en la dificultad para discriminar contenidos relevantes de aquellos que no lo son, en la interferencia en poder jerarquizar la información que entrega.

b) La dificultad de focalizar: se expresa principalmente en [...] relatos extensos [...] que parten de un punto y van tomando muchos desvíos en detalles, sin llegar al fondo de lo que se desea expresar (pensamiento en rama).

c) La dificultad de recibir e integrar información: Se refiere a la pobreza de información que la mujer posee con relación a su medio circundante y también de la interferencia para incorporar y retener información nueva que se le pueda entregar en el contacto o primer apoyo.

d) La alteración conductual: adquiere [...] dos formas principales: la hiperactividad y la paralización. La hiperactividad [se ve] en aquellas mujeres que han realizado numerosas acciones de búsqueda de solución y ayuda a su padecer. [Sin embargo], al profundizar en el cómo de esas acciones, se observa la existencia de irreflexibilidad y realización errática de ellas, lo cual redunda en magros resultados. La paralización se expresa, desde la perspectiva del observador, en la ausencia de acciones que puedan conducir de alguna manera a la protección y/o solución de la situación de violencia vivida. [...] Significa estar frente a una mujer que no ha realizado lo que para quien está fuera de la situación parecer mínimo y obvio para la [auto] protección [y la de los suyos, por ejemplo, los hijos/as].

[Fin del extracto].

Y usted, estimado lector, ¿conoce a alguien que se presente de esta manera ante el mundo?

Link: Artículo completo "Apoyo Psicológico con Mujeres Agredidas: Sistematización de una Experiencia"

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domingo, abril 08, 2012

Lo intransformable del recuerdo

*Listening: crickets*
*Mood: Profoundly sad*


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Leyendo unos escritos de una mujer sobre su lucha con un trastorno alimentario, sobre su historia con éste a través del tiempo desde hace más de 12 años, miré para atrás y volví a sentir -de golpe y porrazo-, la profunda soledad de mis años formativos. Me cuesta pensar mucho rato en ello. Tratar de hacer sentido de lo que simplemente carece de explicación lógica, de explicación suficiente. La rabia de saberte coherente y ver como otros te atribuyen estados y pensamientos. De saber qué quieres, pero carecer de las palabras para explicarlo. De que te confundan por algo que no eres. De que te griten sin razón aparente. De que te humillen porque la costumbre lo dicta así. De que te miren en menos por tu género. De que la gente se sorprenda de que después de todo -de todas las explicaciones, de todos los discursos, de los conocimientos y los logros académicos-, sigues siendo un niño y aún así, se niegue a tratarte como tal.

Justo, y apropósito de eventos y coincidencias que van formando la experiencia, una persona que en su momento fue muy querida para mí me dijo hacer un par de días "y ya después de muchos años tú contaste lo que te había pasado, tus cuitas de ese tiempo... pero uno después se olvida y se queda con lo bueno *suspira*, no tenemos otra opción más que quedarnos con lo bueno".
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sábado, marzo 03, 2012

0%

*Listening: My own heartbeat*
*Mood: Bleeh =_=*


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Estoy cansada. Estoy cansada de los trabajos de Universidad y todos los aspectos académicos. Estoy cansada de acostarme a las tres de la mañana revisando material para hacer trabajos de U. Estoy harta del calor y de que se me sobrecaliente el computador y que me obliga a empezar a revisar mis trabajos cuando baja la temperatura, a veces recién a las 20hrs. Estoy chata de compañeros que se desaparecen y no cargan con su propio peso del trabajo. Estoy hasta más arriba de la coronilla con la idiotez, imbecilidad e ineficiencia ajena. Me carga la gente ineficiente, desconsiderada, poco económica (con sus palabras, con el dinero ajeno, peor aún, con la emoción ajena), las personas derrochadoras, desagradecidas, desgraciadas.

No estoy cansada, estoy agotada, exhausta, desalentada, agobiada, hastiada.

En pocas palabras, no doy más.

(Y todavía ni siquiera se han acabado los pendientes del 2011).
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sábado, enero 07, 2012

*Listening: Mitavi - Ashita Tenki no Naare*
*Mood: Sleepy - Happy*


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Qué terrible esto de llegar a la recta final del cuarto de siglo y que todavía te gusten las cosas de cabros chicos. Me es simplemente imposible no alucinar con los dinosaurios, tengo en mi celular el ringtone de la TARDIS de Doctor Who y una aplicación que emula el sonido de las espadas láser de Star Wars, con la marcha imperial de fondo y todo. En mi mochila rara vez faltan los juguetes; Cubo de Rubik, MasterBalls, autitos, dados de 6 y 10 caras. En mi mesita de noche se pasean títulos de antaño como Las Aventuras de Tom Sawyer, cualquier Papelucho que esté a la mano (con la gran excepción de Papelucho y el Marciano, porque todavía me da pánico estornudar y que me salga un marciano por la nariz) y en mi celular la versión electrónica de Las Brujas. Mis cuadernos suelen tener portadas de los Looney Tunes o en su defecto, pegatinas de ellos. Jamás he podido acostumbrarme a escribir con lápiz pasta, es porta minas 0.7 o tinta gel 0.5, pero bien a lo lejos y usualmente sólo en las pruebas. No tengo Tipp-ex desde séptimo básico, que me decidí a nunca más escribir con lápiz pasta aunque me bajaran puntos en las pruebas (y así fue y tres profesores por separado trataron de hacerme “entrar en razón”, pero la comodidad a la hora de escribir no la paga nadie, ni siquiera las buenas notas).




En mi clóset tengo un transbordador espacial (de peluche), una linterna de dínamo que armé yo misma, una caja de herramientas, un peluche de Tigger (de Whinnie the Pooh), un oso escocés y una cebra que hace ruidos extraños. En el baúl de los juguetes, que aún frecuento, están mis peluches de Bugs Bunny, mi Rey León (hecho por mi abuelita, thank you very much) y otros conejos que durante mucho tiempo fueron mis héroes.

Es difícil llegar a esta edad y aún así mantenerte fuerte y firme en tus gustos y preferencias, es difícil defender ante otros “adultos” que tu verdadera pasión literaria sean los libros de Roal Dahl y que resolver un Cubo Rubik en tiempo récord, te ayude a devolver el equilibrio al universo. La gente se ríe como si fuese el mejor chiste cuando digo quiero aprender a andar en skate o que mi serie favorita de los últimos tiempos (que ya ha llegado a su temporada final) es Avatar: The Last Airbender y que me muero por un Appa de peluche. Los otros “adultos” no saben valorar el niño que llevan dentro… y se nota.

Por lo que me han dicho y por lo que veo en otros, estos deberían ser mis últimos meses de pensar en dinosaurios y venerar a los velociraptors, de ver monitos animados (especialmente los orientales), de escuchar música japonesa, de decir que mi libro favorito es Tom Sawyer y que me identifico plenamente, hasta la fecha, con Papelucho (sí, por culpa del Casimiro, casi muero).

Y olvídense de ir con zapatillas a mis exámenes semi-formales, no hay nada que te marque de manera más obvia como una persona inmadura y que no merece el título de “adulto” que aparecerte en un examen oral con zapatillas y pulserita de caridad colgando de tu muñeca. Simplemente “nadie puede.”

Excepto que yo pude. Y haciendo cosas como esta, rehusándome a dejar de maravillarme con la vida cotidiana y a dejar de lado mi curiosidad implacable me he topado con gente maravillosa que ha vivido su vida completa de esta manera, me he topado con gente muy interesante y exitosa que atribuye su éxito (en su carrera, otra veces como padres, otra veces como humanos decentes) a la curiosidad implacable, al darse cuenta de las sutiles diferencias dentro de la rutina, al tomarse las cosas con humor y una sonrisa al no permitir ser asimilados por el resto de los “adultos”.




Tal vez para algunas personas madurar significa dejar de ver TV animada, ponerse traje y corbata, zapatos incómodos y discutir temas actuales, como la bolsa de valores y el estado general de la economía mundial. Y esto también es válido, para muchos, pero para mí, madurar es saber cuidar a tu niño interior y saber cuándo dejarlo salir.

He dicho.

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sábado, diciembre 03, 2011

Cosas de la Life

*Listening:*
*Mood:*


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O en realidad cosas que creo sólo me pasan a mí

El viernes recién pasado saqué un libro de biblioteca con el único propósito de ver de qué trataba y ojalá leerlo durante el fin de semana para adelantar materia para mi asignatura de Psicología Ambiental.

Hoy por fin lo saco de la mochila y comienzo a ojearlo y a hojearlo, una vez echa mi idea general del libro, procedo a devolverme a la primera página y comenzar a leer, menos de 10 páginas después tengo la alergia de la vida y tengo que volar con el libro escaleras abajo y "esconderlo" dentro de una bolsa y adentro de un cajón.

Obvio que la vez que decido adelantar materia y ser responsable más allá del deber, el Universo me golpea con una dosis doble de estornudos y ronchas. Está bien, Universo, mensaje recibido y comprendido, es mi destino esperar al pánico del último minuto para hacer las cosas.

¡Ay, las ironías de la vida!



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martes, abril 19, 2011

Sobre motivación y éxito

*Listening: Pirates of the Caribbean Soundtrack*
*Mood: Even more tired than before*


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La automotivación se mantiene mejor durante una serie de submetas proximales que están organizadas jerárquicamente para asegurar avances hacia metas supraordinadas... Perseguir una meta formidable puede mantener un alto nivel de motivación siempre que se segmente en submetas que sean elevadas, pero claramente alcanzables, mediante un esfuerzo adicional. Aspirar a metas inalcanzables es condenarse a un fracaso implacable

Albert Bandura, 1989, citado en La Ciencia de la Personalidad, Pervin, 1998 p.306

Así que ya sabes, está bien ponerse metas altas, siempre y cuando estén dentro de nuestro alcanza (o lo percibamos así) así que nada de andar persiguiendo molinos de viento por favor.

:)
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No-table

*Listening: Mind-buzzing*
*Mood:Tired*


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Sabemos lo que es salir de la cama una fría mañana de invierno en una habitación sin el fuego del hogar, y cómo el mismo principio vital que llevamos dentro protesta contra esa tortura. Probablemente, así todos nos hemos quedado más de una vez en la cama durante una hora más, incapaces de hacer acopio de fuerzas para tomar una resolución. Pensamos en lo tarde que llegaremos, en cómo se resentirán las obligaciones del día; decimos: «Tengo que levantarme, esto es vergonzoso», etc.; peo aún así el cálido colchón es tan acogedor, el frío tan cruel y nuestra capacidad resolutiva se debilita y va posponiéndose una y otra vez, justo cuando parecía a punto de vencer las resistencia y pasar a un acto decisivo. Entonces, ¿cómo llegamos a levantarnos en tales circunstancias?

James, 1892, p. 424. Citado de La Ciencia de la Personalidad, Pervin, 1998.

Una de esas cosas de las que no me hubiese enterado de no haber leído los textos de Psicología de la Personalidad.

No sé, me llamó la atención.

:)

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martes, octubre 05, 2010

Computadores de U

*Listening: Electricity Hum*
*Mood: Pissed off*


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Estoy en la U, en uno de los computadores "buenos", la pantalla es de 800x600px, titila y hace que me duelan los ojos. El contraste está permanente atascado en "radiactivo" y al teclado le falta la tecla "escape".

¿Alguien me puede recordar de nuevo en qué se va el dinero que le pago a la U para que al menos ponga confort en los baños?

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sábado, noviembre 14, 2009

CUENTACUENTOS, más que sólo contar una historia

Para poder completar los créditos y requeimientos necesarios para obtener mi título de Licenciatura en Psicología debo, entre otras cosas, aprobar al menos dos AFG (Asignaturas de Formación General), una de ellas es Taller Cuentacuentos. En este taller nos pidieron que escribiésemos sobre la teoría detrás de contar un cuento, lo que está a continuación es el trabajo que yo entregué.

Ojalá que les guste y de verdad espero que me digan lo que piensan al final.

(¿muy largo para leerlo en línea?, descárgalo desde Narkito's World)


Para contar un cuento se necesita más que una historia y alguien dispuesta a contarla –a pesar de que esto es también vital-; se necesita todo un desarrollo previo, en el cual se analiza la historia que queremos contar. En esta parte vamos a identificar los hitos de nuestro relato dentro del contexto de un inicio, un desarrollo y un final, es decir, vamos a identificar el esqueleto del cuento, la médula, la parte dura que no es modificable, lo que hace que esta historia sea esta historia y no otra.

Sobre este esqueleto vamos a edificar el resto del cuento, sobre este cimiento agregaremos los distintos detalles que le dan sabor, cuerpo y emoción a nuestro relato. Analicemos un breve ejemplo; si la historia fuese la de Romeo y Julieta, nos encontraríamos con que hay ciertos momentos u ocurrencias que tienen que suceder para que esta sea efectivamente la historia de Romeo y Julieta (a quienes en lo sucesivo, nos referiremos afectuosamente como R y J, respectivamente). Estos sucesos harán avanzar la trama y propondrán obstáculos a sobrepasar. En la Trágica Historia de R y J, uno de estos hitos es el que se conozcan; si no se conocen, no se enamoran; y si no se enamoran, no tenemos nada que contar al respecto; por lo tanto se deben conocer. Además, el cómo se conocen es también importante, pues R entra a una fiesta de la familia de J a escondidas y sin saber que ella es una Capuleto; familia rival, jurada a muerte de los Montesco (núcleo familiar al que él pertenece). Se enamora a casi primera vista y allí se besan por primera vez. Importa que se conozcan en una función social de los Capuleto, porque a partir de esto Teobaldo encuentra su excusa para saldar cuentas previas con los Montesco, pero no necesariamente tiene que ser una fiesta (aunque para el efecto de este ejemplo, vamos a mantener la escena de la fiesta). Este es nuestro hito, algo que debe ocurrir sí o sí.

Lo que no es importante es exactamente qué hacen para conocerse. En una versión un tanto más moderna (que probablemente haría que Shakespeare se revolcara en su tumba) R y J se conocen en la fiesta de Noche de Brujas de la familia de J a través del Bluetooth de sus celulares. R se acerca a J y le pregunta si quiere bailar, a lo que J responde que mejor que no porque “igual están tocando como puros lentos y me da lata”, “la dura” le dice R, totalmente flechado por la belleza de J “a mí igual no me gustan mucho los lentos…. Oye, y… ¿qué signo eres?”. “Piscis”, le responde ella y a nuestro querido R casi le da un ataque al corazón; de toda la vida que ha sido fanático de los peces y ahora por fin ha encontrado un ejemplar que no desea cazar, si no que pasarse la vida mirando. ¿Cursi?, probablemente, ¿sobreactuado?, definitivamente, pero ciertamente útil para ilustrar el argumento que estamos tratando de establecer.

¿Logramos que R y J se conocieran?—Sí. ¿Logramos que fuese una función social para poder mantener las motivaciones del resto de los personajes?—Sí. Por lo tanto, hemos mantenido el esqueleto de la historia y hemos construido sobre éste un lindo encuentro “moderno” con detalles que no estaban en la historia original. Hemos cumplido nuestro objetivo.

Ahora que tenemos historia, la hemos analizado, identificado su esqueleto y decidido más o menos qué vamos a construir sobre este esqueleto, ha llegado el momento de contar nuestro cuento. Porque son dos cosas muy distintas aprender a contar cuentos y preparar la situación y/o lugar dónde vamos a contar el cuento. Para ello hay una serie de pasos y elementos que debemos tener en cuenta antes de que siquiera llegue el momento de contar. Para empezar hay que tener claro dónde y cómo vamos a contar la historia, porque no es lo mismo hacerlo a viva voz en un auditorio que cuenta con una construcción que favorece la acústica y la propagación del sonido; a hacerlo en un escenario al aire libre que está por sobre metro y medio de las cabezas de los espectadores, lugar dónde el sonido se dispersa rápidamente y pierde alrededor de 6 decibeles (dB) por cada metro que avanza. Por lo que es necesario visitar el lugar de la presentación antes de la presentación misma, hacer una prueba de vestuario, asegurarnos que nuestros zapatos no se van a deslizar ni que se van a quedar pegados; dificultando el movimiento y eventualmente atrayendo la atención del público no hacia nuestra historia, si no que a nosotros mismos y nuestros intentos por no caernos y hacer millonario al dentista de turno. Por lo mismo es recomendable también ocupar ropa que nos acomode y que no distraiga al público.

Antes de la presentación en sí, es recomendable calentar el cuerpo y la voz, ponernos en un estado físico y mental que nos invite a hablar, a vibrar y hacer vibrar al público con nuestro relato, a involucrarnos física y emocionalmente con nuestro cuento, con nuestros personajes y por supuesto, con nuestro público. Por eso ya en la presentación, lo primero que hacemos es instalarnos y tensar los hilos que nos conectan al público, vincularnos con la audiencia, decir de alguna manera “hey, estoy aquí y tengo algo que decir”, abrir el cuerpo, dejar que la historia fluya y proyectar la voz, dejar que hasta la última persona del público sepa de lo que estamos hablando sin masacrar nuestras cuerdas vocales en el proceso.

Importante es destacar que al contar un cuento lo hacemos desde nosotros mismos, no desde un personaje, soy yo, Caro Gómez (en este caso particular) quién les cuenta la Trágica Historia de Romeo y Julieta, no yo con una máscara, no yo como personaje mágico, no yo como Flautista de Hamelín. Si no que yo, Caro Gómez, la misma que va a clases casi todos los días, toma no más de 200ml de Coca-Cola a la semana y detesta el color rosado, yo, la que se pone hiperactiva y dispara 500 palabras por minuto cuando consume mucha azúcar, la que le hace nudos ciegos a las zapatillas y después anda lloriqueando porque va a tener que cortar los cordones originales para poder cambiarse de zapatos.

Además, cuando estamos en el escenario hacemos uso de él. A pesar de que nos vamos a encontrar con que algunas partes de nuestros relatos son más lentos y pacíficos y nos invitan a cesar el movimiento y fijar la mirada al frente, no puedo pensar en historia alguna que me gustaría escuchar contada íntegramente de esa manera. No, porque cuando hablamos –no en el contexto cuentacuentos, si no que en la vida real—, nos movemos, fijamos la mirada en las personas con las que estamos hablando, nos conectamos con el exterior y luego volvemos al interior cuando la emoción lo pide, cuando la memoria lo exige, cuando es necesario contar algo desde adentro en vez de desde afuera. Tenemos vida, somos personas dinámicas y, como estamos contando la historia desde nosotros mismos y no desde un maniquí con movimientos limitados, es nuestro deber para con nuestro público actuar con naturalidad y dejar que ellos también se sientan parte de nuestra historia; pues debemos recordar que cerca del 70% de la comunicación está compuesta por el paralenguaje, que no es lo que decimos en palabras, sin lo que decimos con nuestros cuerpos, valga decir, gestos, movimientos, cambios de posiciones.

Al principio puede parecer muy difícil cumplir con todo. Parece difícil contar desde uno mismo una historia fantástica y que pocas probabilidades tiene de darse en esta dimensión. Como sucede con “La historia interminable” de Michael Ende, porque no es un escenario que se de comúnmente, no es una “realidad” con la que interactúo frecuentemente, como para saber cómo contarla desde mí y no desde un alter ego que pretende saber de qué está hablando. Sin embargo, todos los días contamos historias que no nos pertenecen, de las que no somos parte activa y protagonista, lo hacemos cuando hablamos de nuestro amigo que nos contó que su primer diente de leche lo perdió a los cuatro años de un portazo en la cocina de su tío, o cuando le relatamos rápidamente las críticas que hizo tal o cual filósofo a una teoría en psicología, a nuestro compañero que una vez más ha olvidado que eso también entraba en la prueba. Lo importante, a pesar de que parezca difícil, es seguir adelante, prepararse, pensar al respecto, no dar por sentado que todo va a salir mal, practicar el ponerse en un estado psicoemocional-físico que nos permita abrirnos a la experiencia y dejar entrar también a otros. Enriquecer nuestros relatos desde nuestras experiencias y en el proceso, enriquecernos nosotros también con la experiencia de crear nuevos mundos a través de la palabra-voz-acción, que al fin y al cabo se unen como si se tratasen de una sola dimensión, al estilo tiempo-espacio de Einstein, porque no hay ninguna presentación que sea igual a la anterior (de la misma manera que jamás en la historia del universo habrá otro 12 de Noviembre de 2009), porque aunque contemos una misma historia cien mil veces, siempre van a haber detalles que van cambiar y que van a estar constantemente cambiando a medida que más nos compenetremos con nuestros protagonistas y nos conectemos con distintos públicos, o simplemente porque esta vez R y J tal vez se conocieron en el babyshower de una amiga de Universidad y, si bien sus familias eran rivales, no eran ni millonarias ni renombradas, sólo tenían pizzerías en la misma cuadra y luchaban por el monopolio de la hora del almuerzo. Pero esa historia es para otra ocasión.


domingo, mayo 10, 2009

Suspensión de ruido (interno)

*Listening: Abba - SOS*
*Mood: Tired, oh-so-tired*

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Hace poco estuve jugando con números de nuevo. Bueno, no exactamente “jugando”, pero estuve sumando, restando, multiplicando (que es como sumar) y apretando botoncitos en la calculadora. Y, la verdad-verdad, es que lo echaba harto de menos; no fue nada como antes: como cuando hace 4 ó 5 años atrás llenaba mis cuadernos de largas ecuaciones sólo por el placer de ver a estos signos convertirse en versiones simplificadas de sí mismos. No, lo que hice el Viernes pasado en clases de estadísticas, fue apenas tabular unos cuantos datos y calcular frecuencias y porcentajes, nada del otro mundo, nada muy sofisticado; pero lo echaba de menos.

Lo echaba de menos y no me había dado cuenta. Lo echaba de menos y recién lo supe cuando el ruido de mi cabeza cesó. Entre el histograma y el diagrama de tallo y hoja, el constante bullicio que reina dentro de mi cabeza simplemente enmudeció, se hizo un silencio profundo y sobrecogedor, como apagar una radio que hace rato que está mal sintonizada. Mis centros se alinearon, las luces se atenuaron y hubo un suspiro interior; por un breve periodo estuve en paz.

Post(s) relacionado(s): Suspensión de ruido (externo)

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viernes, agosto 08, 2008

Noticias desde el frente académico-social

*Listening: Jamie Cullum*
*Mood: Wired*


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El lunes recién pasado, 04 de Agosto de 2008, comenzamos un nuevo semestre en la universidad (Antro de la Perdición, para futuras referencias). Lo cual en pocas palabras -en realidad sólo una-, es "¡guau!". Una fecha que parecía nunca llegar y ahora que llegó desearía que nunca hubiese llegado. Pero eso no es lo importante, lo importante es que estoy conociendo gente nueva. De ahí que el título involucre lo académico y lo social en un intento poco convincente de coherencia.

Mi primer contacto -que por cierto a nivel alienígena se considera como un contacto del décimo tercer tipo-, fue en TDP (Taller de Desarrollo Personal) a las 8:30 AM, aprox. Mi primera impresión es en realidad una tercera o una cuarta, pues es bien sabido que tiendo a menospreciar a los chicos de primero a raíz de una serie de malentendidos, especialmente los que incluyen al o los "trolls" que de una manera increíblemente efectiva han terminado alienando las relaciones con una parte importante de los profesores y, aún peor, con la secretaria. Pero no quiero, ni nunca ha sido mi intención entrar en detalles al respecto de los "trolls" y sus troll-adas. Mi intención, desde el principio de este post poco planeado, ha sido simplemente documentar este día, algo así como un post-it para el futuro. Una notita al margen en el libro de mi vida para recordar los prejuicios y preconcepciones con los que estoy entrando a esta nueva etapa de mi experiencia universitaria.

Lamentablemente ya me encontré con una personita a la que no quiero volver a ver, al menos no hasta que cumpla unos 40 años mentales; lamentablemente calculo que yo ya tendré 90 físicos y como 130 mentales para cuando eso suceda (el futuro es incierto en este aspecto y no hay tarotista que se respete a sí mismo que me quiera tirar las cartas). Lo jodido es que tenemos personas en común; conocidos, semi-conocidos, conocidos amistosos, ¡hasta amigos! y eso es algo que puede ser tanto bueno como malo una vez sumado a la ecuación final de las relaciones interpersonales. En cualquier caso pretendo mantener una actitud sonriente y positiva al respecto: a la primera oportunidad que tenga me olvidaré de esta persona y seguiré feliz por mi caminito amarillo-- una metacognición al respecto: dónde dije "sonriente y positiva" debí haber escrito “cínica y sarcástica”, pero creo que suena menos disfuncional de la otra manera. En fin, no hay mucho que hacer hasta que más pistas sean reveladas.

Bonus Track: No tuvimos ni una sola clase en toda la semana y sólo fuimos a perder el tiempo para que repetidamente nos encontráramos con un "la clase está suspendida" de boca de alguien más y, por lo general, demasiado tarde.

Nada más (de sustancia) que reportar. Fin de la transmisión.

PD: He visto Furi Kuri más de 6 veces en los últimos 14 días, me avisan cuando se empiece a notar en mi persona, por favor.


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miércoles, julio 18, 2007

Acumulando tonteras

*Listening: Silversun pickups - Melatonin *
*Mood: Tired as hell; caustic *


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En mi escritorio se acumula el polvo, las guías a medio leer, las pastillas y los implementos para hacer curaciones.

En mi pieza se acumulan las pelusas, los platos sucios, la ropa sucia y mis colaciones sin comer.

En mis chaquetas y abrigos se acumulan las monedas de poco valor, los pañuelos desechables usados y las boletas arrugadas de más de una semana.

En mi cuerpo se acumulan las toxinas, el ácido úrico, el cansancio y la falta de sueño.

En mi mente se acumulan las visiones, las ilusiones, las molestias y una que otra alucinación. Se dejan estar, además, las ideas, las creaciones y ese “algo” del que quería hablar.

Frase del día

En clases de Fundamentos, Errol con ganas de aliviar nuestro estrés sobre la desesperanza de algunos filósofos que negaban la existencia de Dios y al mismo tiempo hablaban de una humanidad que tenía carencia de ella.

“Pero no se preocupen por Schopenhauer, lo que pasa es que Schopenahuer no era un desesperanzado, ¡¡¡era un trágico!!!”

Y mejor ni les cuento lo que dijo del amor, pero les adelanto que incluía un 90% de tedio.

~~~

Olvídense de todo, olvídense del amor, de Dios y de ustedes mismos, lo único que importa es el fondo endotímico y el plano de lo vital con sus pinches carencias e impulsos, según los grandes filósofos… estamos todos jodidos anyway.


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domingo, mayo 06, 2007

Mensaje n° 15 para el exterior

*Listening: Vangelis - Alexander OST - Roxanne's Veil*
*Mood: "...no, du café... comme moi"*


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¿Te das cuenta de no tengo ni una palabra de aliento que darte?.

No sé qué decirte.... Entiendo como te sientes y por lo que estás pasando, pero no tengo nada coherente que decirte.

Sé qué es lo que quieres escuchar, y es que yo he estado en la misma situación que tú, demonios, estoy en la misma situación que tú, pero no es como que te pueda mentir, no te puedo decir que todo va a estar bien; tanto tú como yo sabemos que eso sería una mentira, una tremenda mentira, el elefante rosa en el centro de la habitación. Un conjunto de palabras que no se van a cumplir nunca, ni en esta ni en otra ocasión. Entonces ¿qué quieres que te diga? ¿qué te puedo decir para que te sientas mejor y que no sea mentira? Nada, he ahí el drama, no hay combinación de palabras alguna que reúna estas características y efectivamente tenga un impacto positivo en ti.

Puedo recitarte poesías de esas que no entiendo ni me agradan (y que a ti te encantan), puedo repetir y acutar diálogos de varios minutos de películas extranjeras que nos gustan (diálogos que han quedado grabados en fuego en mi cerebro, de esas tonterías que nadie comprende y sin embargo existen, para bien o para mal), es más, puedo intentar pararme de cabeza y hacer el ridículo cuanto rato tú quieras con tal de hacerte sonreír, pero no puedo pronunciar ese conjunto de palabras que tú tanto quieres oír, no puedo. No puedo porque no sería la verdad.

Por favor no me obligues a mentir, no me agrada, no está en mi, no quiero.

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domingo, abril 22, 2007

One of a kind

*Listening: Placebo - Infra-red *
*Mood: Tired + annoyed *


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No sirvo para estudiar por obligación. Mi deber-ser es una mugre, creo que si la educación se centrara más en el "ser" que en el "deber-ser" sería una mejor estudiante, pero no, por lo general el sistema tiene sus maneras de aplastar mis potencialidades y exaltar mis deficiencias, no sé como lo hace (el sistema), pero sí les puedo asegurar que es casi perfecto. Rara vez puedo sacar a la luz lo que sí puedo hacer para algo obligatorio, mientras que mis potencialidades se mueren asfixiadas por un sistema con el que no estoy de acuerdo.

En otras palabras, desearía nunca haber entrado a estudiar a la Universidad, ni al colegio, ni al jardín de infantes, ni a ningún lado, a veces no entiendo qué demonios está pasando, y no me refiero a las asignaturas; es tremendo cuando te das cuenta de que el 80% de las personas te dan una distinta versión de la misma respuesta. No quiero decir que sea "malo" por ellos, está bien, es su vida, creo que pueden hacer lo que les plazca con ella, pero me da lata por mi porque veo que cada vez encajo menos en todos lados y como consecuencia de ello cada vez me dan menos ganas de hacer lo que me gusta, vivo en un círculo vicioso de dimensiones estratosféricas donde no hago ni lo que me gusta, ni lo que debo, ni el mínimo esfuerzo.

Entre otras noticias, publicaron las notas de la primera prueba de psicología general, me fue mejor, mucho mejor de lo que esperaba, me saqué un 4.6, ahora sólo falta promediar esa nota con la de los otros dos profesores de la misma asignatura y puedo tener mi primera nota oficial ¬¬ ¿Qué entrete el sistema?

¿Qué más puedo decir? Tengo prueba este Lunes 23 de Fundamentos filosóficos y epistemológicos de las bases teóricas de la psicología, de ahora en adelante no referiremos a él sólo como "Fundamentos". No me sé el nombre de la unidad, pero si sé que trata de la Racionalidad científica y un montón de cosas más que no me van ni me vienen. No he estudiado ni planeo hacerlo tampoco, prefiero dedicarme a leer blogs y todas esas tonteras que me gustan hasta que sea demasiado tarde y sólo tenga la opción de irme a dormir. Sí, sí, ya lo sé soy un asco de persona y blablá.

Sobre Uni creo que no tengo nada más que contar, por lo menos no se me ocurren cosas positivas en este preciso momento.

Hoy hace mucho frío y ayer también fue ídem, pero por lo menos hoy tengo la ropa seca, ayer casi toda estaba en la lavadora y la que no era muy delgada, así que no me quedó otra que acostarme temprano, se suponía que iba a estudiar y/o ver a la Sole, pero me parece que el frío nos la ganó a las dos, aparte, tenía tanto sueño que llegaba a andar idiota, igual que los nenes de 2 o 3 años que duermen la siesta sitemáticamente y que cuando no, entrar en su modo demoniáco y dan ganas de cachetearlos o ahorcarlos (XD). Creo que la razón por la cual no quiero estudiar tiene mucho que ver con lo que ha estado sucediendo aquí en la casa y es que no quiero que ese idiota vuelva a la casa, pero al parecer no hay manera de sacármelo de encima. Todo mal.

Y sería, me voy a leer y si es que me baja el cargo de conciencia, a pasar en limpio lo de psico gral, porque de fundamentos no me quiero ni a acordar ^____^

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martes, marzo 27, 2007

Violín

*Listening: My heavy breathing *
*Mood: Sleeples in the night *


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Qué tienen los violines que son tan mágicos ¿es polvo de hadas? ¿son esperanzas viajando sobre las notas musicales? ¿Será, tal vez, la melodía nostálgica que vaticina la tragedia? Pero entonces, ¿no querrá eso decir que nunca he escuchado a Paganini? Porque Paganini, si fuera místico, sería divino y, si fuera esotérico, sería energía pura; si fuera incienso, sería mirra; si fuese una droga seria éxtasis, si fuese un instrumento musical, sería un violín, pero, como no lo es, entonces es uno con el violín.

Pero él, el violín con el chico que tomado por los oídos ha generado toda este palabrerío sin sentido, no era Paganini, ni tampoco uno con el chico, ni mucho menos frenético, histérico, neurótico, incienso o divino. Él era; y, porque era, las nubes pasaron a primer plano. Con las nubes; la falta de sol, el frío, el viento y la inmensidad.

Es así que tratando de relacionar mis asignaturas con la vida, para tener una visión más holística de ella, me di cuenta de que el cielo es inconmensurable, incomunicable e incomparable. Gracias Kuhn por joderme la vida.

[Thomas Kuhn, ¿Qué son las revoluciones científicas? Conmensurabilidad, comparabilidad y comunicabilidad pp 95-135]

Pero ojo, que lo que dije no tiene nada que ver con el texto XD

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jueves, enero 18, 2007

El futuro

*Listening: Vangelis - Alexander OST *
*Mood: Ranting kind of mood *


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Estos últimos días han sido poco movidos, pero muy estresantes, del 1 al 10, siendo el 10 el punto de fundición mental, creo que estoy en un 8 o 9. Se me ocurre que es porque he estado durmiendo poco o nada y más encima mal.

Ayer me fui a matricular a la Universidad de Valparaíso. Caminé desde la estación Barón hasta la Facultad de Medicina por Urugay y me perdí por la esquina detrás de la iglesia. Matricularme no fue difícil, entregué mis papeles, salí con cara de culo en la credencial, perdí mi agenda, entregué la encuesta de la DEFIDER, encontré mi agenda, me mandaron a la biblioteca por error, pregunté cuando costaban las piochas de la UV y me sentí estafada apenas el "los pins cuestan" se deslizó por la boca de la rubia que estaba atendiendo la mesa. No iba a pagar $2000 por un pin sin gracia alguna que en realidad no era para mi. Pregunté por los lápices, $1500; los estuches "made in China" que se deshacen con mirarlos, $1000, pero yo no ocupo estuche, el único que tengo lo saqué de una caja de Chocapic. No me atrevía preguntar por la mochila, porque se notaba que tenía buenas costuras y Dios sabe como te sacan un ojo de la cara por algo que sea de calidad en este país. Como diría mi amigo Lothar, comencé a sentir una leve presión en el ojo. =)

En algún momento me preguntaron mi edad y yo, para variar, iba en otra, iba practicando francés en mi cabeza y trataba de traducir lo que escuchaba, más lo que se me ocurría, a francés y luego descontextualizarlo y crear diálogos con eso. Es un ejercicio mental constante para mi, si no es con el inglés, es el francés o el castellano y si no, idiomas inventados, cuando me aburro de los diálogos descompongo las palabras y trato de ver su verdadero significado, por ejemplo la palabra "veremos", ayer me di cuenta por tercera vez en mi vida, que cuando alguien dice "y todo quedó en veremos" quiere decir que todo quedó en el aire, nada seguro y que "veremos" no es una palabra exótica ni intocable, es sólo la conjugación futurística del verbo "ver". En fin, en eso estaba, pensando en frases francesas y practicando la pronunciación mental cuando esta señora de rostro afable me dice "¿edad?" y yo, con mucha naturalidad, le respondo "dix-neuf", la señora me mira de hipo en hipo y repite la pregunta "¿edad?" agregándole un tono más impaciente a la cosa, y yo "dix-neuf", ella se ahorra la mirada extrañada y me dice con palpable molestia "¿perdón?"; no sé si fueron sus ojos que disparaban fuego o la comisura de los labios que le tiritaba, pero me hizo reparar en lo que estaba diciendo y como lo estaba diciendo, no sería la primera vez que digo mi numero telefónico cuando me preguntan si tengo hambre o que explico una teoría física cuando me preguntan la hora, entonces me pregunté "Qu'est que tu as dit?" y de golpe y porrazo me cayó la teja... ¡ja! ¡el tejado completo!, puse ojos de gato en interrogatorio y me apresuré en decir "perdón. Diecinueve". El resto de la inscripción se desarrolló sin mayores incidentes. Lo único que me queda es esperar que este tipo de conductas no se repitan estando frente a algún profesor de la facultad, pues, según me explicaría Andrea más avanzada la tarde, cuando a un estudiante lo ven medio fallado de allí arriba, tienden a arreglárselas para dejarlos pegados y nunca dejarles avanzar, no estoy muy segura sobre qué pensar sobre esta práctica, así que prefiero dejarlo hasta aquí con ese asunto.

No sé qué me deparará el futuro, en lo que a mi respecta todo es incierto, no importa que el amigo de la Andrea me haya caído bien, ni que la facultad sea pequeña, ni que el profesor de camisa roja sea un cabrón, simplemente no hay manera de que sepa que es lo que se viene hasta que yo misma lo veo con estos ojitos que dios me dio. A prosópito de Dios (sí, este con mayúscula); es increíble como cada vez que voy a almorzar a la casa de mi abuela materna, antes de llegar al postre, tenemos un choque de creencias, ella cree en Dios, yo no.

Cuando a mi me preguntan sobre este asuntillo, me parece que siempre he dado una respuesta más o menos así: no hay nada más sano que tener creencias, pero no a todos nos resultan las mismas creencias, por ende, bien que tú creas en Dios, pero yo no, yo creo en otras cosas y eso para mi está bien también. No lo digo sólo por decir, es algo que he aprendido observando, viviendo, estando en un colegio católico..., pero con ella, con esta señora madre de mi madre, es interminable la lista de contradicciones y argumentos deschavetados que me llevo, primero me habla del dios católico, luego me mete en el plano del Padre Celestial, me dice que ella respeta que yo no crea y luego me dice que es su misión en la vida hacerme creer, luego me dice que es un pecado no creer en Dios a lo que yo respondo que lo sería si yo de hecho creyera en eso, luego me cuenta historias del año de la cocoa de porqué ella sí cree y me dice que cuando lo sienta en mi corazón creeré, a lo que yo le recuerdo que no me importa, que esa pomada no me la compro más y que por favor me deje disfrutar de mi almuerzo, uno de los pocos que no he cocinado yo, luego volvemos al punto de partida y me dice lo terrible y casi insufrible que soy por no creer y así suma y sigue. Es como un panzer, horrible analogía, lo sé, sin embargo así la percibo, ella, a paso "lento pero seguro", se va inmiscuyendo en tu vida y aplastando todas las barreras que tienes hasta que lo único que te queda es decir "ya, me doy". Por lo general no le respondo, dejo que hable y hable y haga todas las suposiciones que quiera, siempre y cuando no estén demasiado desviadas de la persona que soy (o al menos la que creo ser), ya que estoy segura de que si le respondiese sería un monólogo aún más tedioso e invasivo de lo que ya es, y es que ya he cometido el error de responderle, de insinuar que sus ideas son buenas para ella, pero no para mi, el error de sugerir que tal vez está cruzando el límite. No, aún cuando la idea es tentadora intento no hacerlo, es cierto que disfruto de una buena conversación de pros y contras, de verdades y mitos, de distintas perspectivas, pero esto es justamente lo que no voy a obtener aquí, así que no, me aguanto, es la mejor opción, aunque destroza mis nervios, me aguanto, aunque me pudre que la gente me achaque sus convicciones y tabúes, que me los impongan y luego exigan que los haga propios, me aguanto. Para pertenecer a una comunidad en donde el libre albedrío prima, no lo ejecuta tanto como debería.

Pero cambiando drásticamente de tema, para los que pasen por acá y sean de los "peseunianos" 2007, cuenten, ¿cómo les fue?.

Y aprovechando la ocasión le dejo un beso y un abrazo colosal a mi amigo Jose (Lothar) que quedó en la Católica y en lo que quería, a ver si lo digo bien, ingeniería de bioprocesos. Eternamente orgullosa de usted, mi estimado.

Y con eso termino. Lokita si pasas por acá déjame un "algo" para saber de vos, lo mismo Tsung, Xiio y Manuel, espero que no se me escape nadie.

Cariños a todos.

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martes, diciembre 12, 2006

Consejos útiles para dar la PSU

*Listening: Dashboard Confessional - Hands Down *
*Mood: Tired, so effin' tired *


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Se nos viene el trámite más importante si lo que queremos es entrar a la U. Así que acá van unos cuantos consejitos para todos ustedes, lectores, amigos y paracaidistas, de cosas que hay que tener en cuenta al dar la PSU.

- Bajo ninguna circunstancia llegar a dar la prueba sin haber tomado un buen desayuno o haber almorzado algo consistente. El alimento es la energía del cuerpo y de la mente, así que no pretendan que van a sacar ese puntaje decente que necesitan sin haber comido algo antes.

- No importa lo que digan, la ropa sí es importante. Para el 18 y 19 pónganse ropa cómoda que les agrade, a nadie le va a importar si está sucia o arrugada, lo importante es que la ropa no los empieze a sofocar en medio de ese pinche teorema de pitágoras. No se preocupen si la ropa no combina, lo crean o no, todos estarán demasiado envueltos en su propia miseria prueba como para andar mirando si sus calcetines son pares o impares.

- Lleven una botella con agua o en su defecto de alguna bebida soda, pero que no tenga cafeína; la cafeína es un diurético, en consecuencia, una hora después de que hayan consumido el tan preciado líquido, las ganas de ir al baño los van a carcomer y poca o nada de atención podrán ponerle a el texto breve número 2.

- Si el chicle los relaja, muy bien, adelante, no hay nada malo con eso, pero recuerden que al mascar chicle producimos jugos gástricos y luego viene el hambre y/o los dolores de estómago. Si van a mascar chicle lleven una barrita de chocolate o una barra de granola para acallar las tripas, ustedes sabrán lo que más les conviene.

- Si tienes recetados lentes de "descanso", no hay excusa para dejarlos en casa, mucho menos si son lentes "permanentes". Uno nunca sabe cuando ese dolor de cabeza por mirar fijo la misma pregunta que no sabes responder, va a atacar. Si te los recetaron fue por algo, puede que suene hasta increíble, pero los doctores sí saben lo que hacen.

- Este es un clásico. ¿Qué necesito llevar para rendir las PSU?, la respuesta está sacada directamente del sitio demre.cl: Para rendir las distintas pruebas es imprescindible llevar el Documento de Identificación (Cédula de Identidad o Pasaporte, según corresponda), la Tarjeta de Identificación, lápiz grafito Nº 2 y goma para borrar.

- A propósito del punto anterior, no hay nada malo con llevar una docena de lápices grafito N°2 y un par de gomas de borrar. Si eres del tipo especialmente paranoico, no guardes todo en el mismo lugar.

- Si eres alérgico, no olvides llevar un paquete de pañuelos desechables y haberte tomado los antihistamínicos antes. No es gracia lagrimear durante dos horas un cuarto y apenas haber logrado responder 40 de las 80 preguntas a causa de ello.

- Si sientes que los nervios te están traicionando, respira hondo por la nariz y bota lento por la boca, si, por el contrario, es el sueño el que te está privando de una oportunidad en la Universidad de tus sueños, respira hondo por la nariz y bota rápido por la boca, esto oxigenará tu cerebro y te sentirás más despierto.

- Esta es importante. Lee todas las instrucciones antes de empezar a rayar la hoja de respuestas. Mira que las máquinas que ocupan para corregir son sensibles y a veces hasta detectan los borrones.

- No olvides un sacapuntas, hasta las maravillas de la inginería fallan ¿Por qué la punta de tu lápiz no se puede quebrar?

- A la hora de ir a almorzar, no importa que todos estén comiendo ese plato que nadie se atreve a ordenar, come lo que sabes no te va a producir dolores de estómago ni urgencias de mal gusto. No creo que sea agradable rendir la optativa de ciencias con cólicos ¿Verdad?

- Revisa, omite, verifica que el numero de la pregunta que estás respondiendo coincida con el numero de la pregunta que estás marcando en la hoja de respuestas. Esos errores toman tiempo y menoscaban tu concentración.

- No te vayas de parranda entre una prueba y otra y mucho menos la noche anterior. Tus neuroas van a ser puestas bajo mucha presión, necesitan descansar. Es en serio.

- Maximiza tu tiempo. Si no sabes la respuesta, no te quedes pegado, pasa a la siguiente pregunta y cuando hayas llegado a la última, devuélvete y empieza a revisar las que hayas dejado omitidas. Y por último...

- Relájate. Todo va a salir bien.

Preguntas frecuentes del DEMRE

Si a alguno de ustedes se le ocurre algo más, no dude en compartirlo.

Cariños y muy buena suerte a todos.

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jueves, mayo 25, 2006

Raining mode

*Listening: A perfect circle - Album: Thirteenth step *
*Mood: Anxiously asleeped *


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¡Está lloviendo Charlie Brown!


Siento unas ganas imperiosas de escribir, lo necesito; constantemente estoy armando frases en mi cabeza en busca frenética de lápiz y papel para no olvidarlas y no encuentro, no encuentro las palabras, no encuentro el lápiz y el papel se me arranca. Ha de ser la lluvia, ¡bah!, yo sé que es la lluvia. Viene lluvia, huele a lluvia, la siento, la presiento, la tengo entre ceja y ceja y aquí me tiene expectante, ansiosa, intranquila, con el cerebro a mil por segundo.

Me cuentan que en Valparaíso ya llueve y miro al cielo en busca de respuestas, mis cálculos y mi rodilla le dan media hora más a las nubes, la rodilla casi nunca falla, aunque el codo dice 5 minutos como mucho. Me voy a dar una vuelta y vuelvo.

¡Ja! Los que apostaron al codo se lo llevaron todo, mientras escribía las gotas empezaban a reventar contra el pavimento. No alcancé a llegar a la terraza y el cielo ya rompía en llanto y ¡oh! sorpresa me siento liviana, alivianada, ahora que ya llegó me siento mejor. Todavía tengo ganas de escribir, pero ahora puedo detenerme a tomar el lápiz, ahora puedo sentarme a tipear en Gabriele, ahora puedo escribir las 58 cartas para las que no existe un final.

No digo yo, si la lluvia tiene algo, su no-sé-qué que nos pone a los niños inquietos, así decía mi profe de primaria, nublado, niños demasiado inquietos, aguacero seguro; y yo como el alma de niña conservo me inquieto igual que todos ellos.

¡Uf! Pero qué ganas de botar la escuela, de botar las responsabilidades y salir a mojarme un rato. Qué terrible esto de crecer, por todas tus acciones has de responder (como si no tuviera algo que perder).

Y que más da. Me voy a alistar los cuadernos y a desempolvar el paraguas, el deber, el maldito deber, me llama.

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miércoles, mayo 03, 2006

Noticias académicas

*Listening: L'arc~en~ciel - New world *
*Mood: Paranoid & anxious *


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Y la prueba de francés fue un bodrio, como ovejitas al matadero pisamos todos el palito y fallamos rotundamente. OK, no, mentir; no todos, a alguien debe haberle ido bien y probablemente uno de esos "alguienes" soy yo, pero no me fue tan bien como me lo esperaba, de hecho tuve que cabecearme en una parte y me medio-impresionó la acción de pensar. En fin, sí, ya vale, no estudié con mucha anticipación, pero en verdad sabía mucho y muy bien, habré estudiado 48hrs antes de la prueba, pero fue a fondo y aprendí caleta, lamentablemente no fui capaz de registrar todo lo aprendido en el exámen y eso, mis queridos, apesta.

La prueba se divide en 4 partes: écouter, écrire, lire et oral. Las tres primeras sin muchos dramas, hice lo mejor que pude y quedé semisatisfecha con el resultado, en cambio, en la prueba oral... mejor ni hablar. Entré a la sala sin nervios ni prisas, calmada, confiada en mi conocimiento, repasando algunos verbos en mi cabeza y con eso en mente me senté en la sillita frente a la profe, y digo sillita porque es dolorosamente pequeña. Ella me mostró unos papelitos y de allí escogí uno que selló mi destino: "Décrivez..." en pocas palabras describir las imágenes que me iban a mostrar y en eso mi ruina. Me muestra una hoja carta con puros palitos simulando a una persona, en total como 30 situaciones y esos pinches palitos mirándome, expectantes, deseando que les diera vida, pues para mi sólo eran unos decadentes palitos con un círculo como cabeza, bajón total, no pude pensar en nada más que en lo deprimente de su situación y todos los verbos, conjugaciones y vocabulario aprendidos se fueron a dios sabe dónde, éramos los palitroques y yo, ellos rogaban por tener vida y yo también. Resultado; un completo desatre, hablé poco, me salté la mayoría de las imágenes, titubeé un montón..., lo único que salvó fue mi pronunciación que por fin es de francés hablando francés y no de inglés hablando francés.

Y sería. Me eché mi prueba trimestral de français por una estupidez, sin comentarios, se da por entendido que estoy harta de estar en mi piel.

Después de la famosa prueba fuimos a un bar que hay por ahí cerca de la estación Miramar, en Viña, pero no es el journal, era otro, con V, en fin, hice un esfuerzo sobrehumano y fui, pero aaaaaah que mala idea, yo no pertenezco a esos tugurios de mala muerte donde no sirven comida si no que sólo bebidas alcochólicas y porque dios es grande -sólo una expresión- tenían Coca-Cola. Sentí como me crecía la tercera oreja. Y bué, hay tanto más que decir, pero tan pocas ganas....

Ahí se ven.

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jueves, abril 27, 2006

In the run...

*Listening: Radiohead - Paranoid Android *
*Mood: Tired, sleepy, anxious *


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Los libros de francés me están mirando con clara decepción y enojo. Siento en mi nunca su fuerte y desaprobadora mirada, yo sé que me miran así porque debería estar estudiando y en cambio estoy escribiendo un post y antes estuve leyendo estupideces en la red. Yo sé que debería estar estudiando como sé que ayer debería haberlo hecho también, pero preferí limpiar la casa, hacer mousse de chocolate, ordenar mi habitación y para rematar, me enfrasqué en una discusión con mi computador; después de aquello no quedaban energías ni para abrir el libro, mucho menos leerlo y recordar lo leído.

No sé cual es el problema conmigo, hay veces en las que puedo pasar hasta 36 horas en la red buscando información sobre algún tema y saber todo lo que hay que saber de él en ese período de tiempo sin siquiera sentir la necesidad de comer ni dormir, puedo leer libros en un par de horas, o menos, dependiendo de la letra, el ancho del lomo y el contenido. Puedo calcular graaaaaaaaaaandes ecuaciones en mi cabeza en cosa de segundos y obtener un resultado, el correcto, sin gran esfuerzo. Estoy siempre dispuesta a pasar horas imaginándome las razones para que el plato se hubiese quebrado al caer sobre la alfombra y no al estrellarse contra el piso..., sin embargo no puedo llevar mi humanidad a la habitación contigua y tomar mis libros para repasar, pues la prueba es hoy día y es la global, es sumamente importante y necesario que me vaya bien, es decir al menos un 10 sobre 20 (pues así se miden las nota sen Francia), pero no puedo. No termino de encontrar una excusa tras otra para siquiera mirar en la dirección de aquella habitación pues sé que allí se encuentran los libros, decepcionados y ligeramente molestos.

¿Alguien me podría explicar qué demonios pasa conmigo?

Mientras ustedes piensan en el porqué de mi rechazo al estudio, yo iré a buscar más cosillas que me ocupen el tiempo y me hagan imposible llegar hasta mis textos. Au revoir.

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