jueves, agosto 11, 2011

De supermercados y otros menesteres afines

*Listening: The Pillows - Runner's High*
*Mood: Wired*


------------

A mí antes no me gustaba ir al supermercado, lo encontraba ruidoso, demasiado brillante, fome y en términos generales que iba en detrimento para mi salud. Sin embargo, desde que empecé a involucrarme más activamente en la cocina, o dicho de otra manera, desde que empecé a cocinar, ver programas culinarios y leí Kitchen Confidential de Anthony Bourdain que prefiero ir al supermercado para poder elegir a mi gusto los ingredientes que después se convertirán en tortas de yoghurt, lasañas à la Narkito, galletas de avena, pizzas, bruschettas de alcachofa y muchas otras cosas más.

El asalto a mis sentidos sigue ahí, pero he aprendido a combatirlo con distintos métodos; lentes de sol para el brillo, audífonos con suspensión de ruido externo para el escándalo, listas de compras para poner orden al caos.

El empezar a ir al super, significó, entre otras cosas, que también empecé a entender el valor del dinero y qué efectivamente, pagar $800 por un kilo de pan es ¡carísimo!, también empecé a preocuparme más por la integridad física de los productos. Antes, en aquellos tiempos, a mí me interesaban única y exclusivamente mis yoghurts de plátano, mis flanes de caramelo y mis chandelles (esos antiguos, que eran como los postres de chocolate de ahora, no los nuevos con crema). Ahora en cambio también me importan los fideos, las carnes, las verduras, las latas, las botellas, las bolsitas y las bandejas, sobre todo las bandejas de huevos.

Ya varias veces me ha pasado que llego a La Casa y ¡horror!, la persona que empaqueta los víveres me puso los huevos con las latas de salsa de tomate (o con las manzanas, o las naranjas, o con las cajas de leche). Demás está decir que de la docena de huevos que compramos, llegan a casa sanitos y salvos muchos menos.

En lo personal, lo que más me da rabia es que yo les digo a los chicos "che, los huevos me los dejás para el final y los ponés en el canastillo del carro, por favor", los chicos de empaque me dicen que sí, pero no pasa nada. No importa, me digo y yo misma los paso al final por la caja, cosa que sea el último ítem en entrar al carro, por lo que es mucho más difícil así que los aplasten las cajas de leche o las botellas de bebida y detergente. ¡JA! Una vez más los chicos de empaque son más listos y se las arreglan para quebrarme los huevos. Y así suma y sigue por semanas, desde hace casi un año.

Entonces un buen día en que el nene del empaque me echa los huevos con los tarros de salsa y el pan de molde con las cajas de leche, yo exploto en el estacionamiento del supermercado porque recién cuando estoy guardando las bolsas en el auto, me doy cuenta de que una vez más el empaquetador me hizo una jugada sucia. Empiezo una de aquellas diatribas que me caracterizan y de la nada me armo un plan. De ahora en adelante tenemos protocolo para entregar propina, y reza así:

1.- Preguntar a el o la empaquetador(a): "¿Los huevos los dejaste en el canastillo del carro?", si la respuesta es "no", no hay propina. Si la respuesta es "sí", pasamos al siguiente punto.

2.- Preguntar al susodicho/a: "¿Los yoghurts me los guardaste solitos y los dejaste al lado de los huevos?, si las respuesta es "no", no hay propina (Excepción: los yoghurts, están como reyes de la colina de víveres, no al lado de los huevos, pero sin ser aplastados por nada ni por nadie, en ese caso, se procede como si la respuesta hubiese sido "sí" en vez de "no"). Si la respuesta es "sí", pasamos al siguiente punto.

3.- Preguntar a el o la empaquetador(a): "¿El pan de molde me lo dejaste guardado solito encima del resto de las bolsas?", si la respuesta es "no", la propina debería ser disminuida en un 50%. Si la respuesta es "sí", hay una propina del 100% para el susodicho.

¿Qué tal?

------------

4 comentarios:

J.Maseda dijo...

QUE

BUENO

Me encanta tu Blog.
Original, intenso, sencillo,
poético-creativo, bello...
espectacular, un 10.

Abrazos!
jorgemaseda.blogspot.com

Narkito dijo...

Muchas Gracias!

Me costó harto contestar este comentario, porque al principio no sabía qué decir y a pesar de que ahora tampoco sé, por lo menos encuentro el coraje de decir algo, aunque no sea mucho =)

Una vez más, gracias, es extremadamente gratificante cuando alguien se da el tiempo de decirte que lo estás haciendo bien.

:)

Tsung dijo...

estimada, ¿y el monto de las propinas redondea qué montos?

Narkito dijo...

@Tsung:

MMmm, depende de cuánto compraste, pero entre $50 y $300 por empacar y al menos $500 si te lo llevas al estacionamiento para que te guarde las bolsas en el auto.

Aunque en términos generales queda a la conciencia y el bolsillo de cada patrón xD