miércoles, enero 10, 2007

Cross-post

*Listening: Lou Bega - Mambo No. 5 *
*Mood: Tired, but OK *


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Como el título lo indica este es un post cruzado, corresponde a un extracto de la última entrada del blog de Sergei Korsakov, mi espía ruso inventado. Son todos bienvenidos a pasar por allí.

(Sí lo sé, me estoy haciendo publicidad, pero hey, es mejor que mandar mails masivos ¿no?)

Spetsnaz

Cuando recién me uní a la "policía secreta" mi entrenamiento era básicamente en uso de armas y como desarmar transistores de distinta procedencia; un poco de electrónica aquí y otro poco de sobrevivencia allá. Nada muy grato que digamos, en el lugar cohexistíamos con el barro y el frío la mayor parte del tiempo. Era un campo de entrenamiento similar a "La Granja" de los EEUU, a las afueras de Moscú; donde nos entrenaban en todas las artes de la mentira y como evitar que nos descubrieran, lejos, mi experiencia más memorable en esta clase de subterfugios, fue aprender a pasar por un detector de mentiras, para poder engañar a uno de esos era necesario escuchar sin poner atención y responder sin pensar; el castigo por ser "detectado" era pasar una semana en solitario a pan y agua o alguna otra barbaridad que se le ocurriese a nuestros superiores. Estuve en el campo Barsukov de 4 a 6 meses, la verdad es que no lo sé a ciencia cierta, y todo ese tiempo me lo pasé aprendiendo lo que fuese que ellos me enseñasen y todo a lo que le podía echar mano también.

El grueso de los integrantes eran operativos de la milicia o de la policía, sin embargo, también contábamos con oficinistas, personal administrativo y secretarias ¡Hasta teníamos un panadero! Él era, definitivamente, el panadero más peligroso de toda Rusia. La mayoría habían sido reclutados para trabajar como agentes pasivos; agentes que pueden pasar años viviendo su vida como si nunca hubiesen sido entrenados para matar, hasta que su "handler", algo así como el jefe que está a cargo de dicho agente, lo contacta y le da algún trabajo terriblemente peligroso y necesario para resguardar la integridad de la madre patria.

Así es como funciona, permítanme explicar.

Un buen día el teléfono suena, el agente responde y por el otro lado de la línea una críptica voz dice: "El sol brilla en Shanghai como brilla en Venezuela. Las marmotas ya no vuelan", y el buen panadero responde "El sol sale por el este, las grullas vuelan al Norte al atardecer. El águila está en el nido".

Una vez las contraseñas de activación y confirmación han sido intercambiadas por agente y superior, acordarán un lugar de encuentro en donde la misión le será entregada al agente, el agente cumplirá y entrará de nuevo en un largo sueño, o si todo sale mal, morirá en el intento. Son pocos los casos en los que agentes pasivos, o "bellas durmientes", son removidos del escenario para pasarlos a otro tablero, pero no por eso inexistentes, así sucedería con Sasha, pero me estoy adelantando en la historia.

El Campo Barsukov no sólo entrenaba para ser una bella durmiente, nos entrenaba para todo; para lo conocido, lo desconocido y lo que quedase por inventar, una vez nos pusieron a desencriptar un rollo de papel con supuestos mensajes internos de la CIA de casi un kilómetro de largo, estuvimos horas y horas, ¡días! en aquello, cuando ya casi bordeábamos la semana de trabajo sin descanso, llegó el director para felicitarnos por nuestra perseverancia en ayudar a la Madre Patria, todo había sido una prueba sin sentido para aumentar nuestra resistencia mental, o al menos esa fue la excusa que nos dieron. El sin-sentido abundaba en el campo, pero nunca en vano.

Mi handler nos llevó a mi y a Sasha, mi compañero de cuarto y mejor amigo, a Moscú, ya cercanos al final del entrenamiento, y nos dijo que todo lo que veíamos debíamos analizarlo; si una persona tiene un menú en frente y lo está leyendo ¿Lo está leyendo realmente? ¿Sus ojos se mueven o los tiene fijos en otro lado, en la mesera , tal vez? La mujer que se mira al espejo y se retoca los labios ¿Se mira al espejo o mira a alguien más, está tratando de descifrar alguna conversación privada? ¿Tal o cual personaje pertenece a la escena, qué no encaja? Nos invitó un café y estuvimos hablando de nada por un rato, mi compañero y yo tratando de poner en práctica lo aprendido, luego, dirigiéndose a Sasha, dijo "Tú, quieres ir al baño, al fondo a tú izquierda" Sasha ni siquiera preguntó porqué o para qué, a los pocos segundos había desaparecido en la parte trasera del local.

"¿Qué fue eso?" Pregunté muy extrañado.

"Si no te digo el porqué, no preguntes. ¿Ves ese edificio, el que tiene los balcones? Bueno, en cinco minutos te quiero ver en uno de ellos"

"Y ¿Cómo quiere qué entre, a la fuerza?" Un poco de sarcasmo en mi voz.

"No" Apagó su cigarrillo en lo que quedaba de mi café "Si me sigues mirando con esa cara de sorpresa vas a perder otros 15 segundos" Me puse de pie impulsado por un resorte invisible y partí, tuve que subir los 6 pisos a pie, pues los inquilinos habían quemado el ascensor en una ola polar el invierno pasado. Me crucé con una chica que saltaba la cuerda en el pasillo, con una hermana atenta y sospechosa de mi existencia a sus espaldas. Subí otro piso y opté por la puerta a mi derecha más próxima. Golpeé, tenía cuatro minutos.

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