jueves, noviembre 10, 2005

¿Una nueva tradición?

*Listening: Miyavi - Yatoware no mi no blues *
*Mood: Having a sored throat *


------------


Esto ya se está volviendo costumbre; hoy vinieron Manu y Marion a ver Donnie Darko a la casa, pero al menos esta vez se fueron temprano y no hubieron retos ni cosas por el estilo. La semana pasada, cuando nos juntamos a ver Memento Mori, la Marion llegó como con una hora y media de atraso a la casa y la ultimatearon, casi se queda sin HPS.

La película impecable, como siempre, la comida, alta en azúcar, pero no la pagué yo así que no critico más de la cuenta. Hacía un calor del demonio y con mi resfrío se hacía imposible sacarme los zapatos y andar a mis anchas por la casa, gajes de oficio, lamentable, pero cierto, creo que lo peor que le pasó a Manu hoy fue cuando llegó todo cansado por la caminata y le di la (mala) noticia de que no había Coca-Cola ni bebida ni algo para comer y allí partió el "pobre" Manuel a comprar al típico negocio de la esquina.

También había que sacar fotos de la casa porque está en venta y mi pá las quiere para colgarlas en internet, francamente no me agrada la idea de cambiarnos de casa, me gusta esta; es pequeñita y acogedora, me caben todas mis mugres y mis libros, no puedo decir cómodamente porque, la verdad, es que tengo tantos objetos y figuritas y souvenirs traídos especialmente para mi que ya están por doquier, en el suelo, sobre las repisas, dentro de cajas, apilados en cajones, metido a presión en el clóset. He vivido acá por unos 14 años y no me quiero ir, este es un cambio que me está estresando desde que lo plantearon y aún más desde que sé que es inevitable.

Las fotos están buenas, creo, no las he podido ver y además faltaron algunas ya que las baterías de la cámara simplemente murieron, al empezar a sacar fotos todo funcionaba de maravilla, un par con flash y ya no fue todo tan bueno, faltó de la pieza chica, la cocina y por fuera. Mañana mi Chibi va a pasar por acá y terminaremos con la sesión de fotos.

Después de la película le serví una rápida once a la Marion y mi Chibi se sirvió bebida, no había nada balndo disponible, como le han puesto los frenillos en la parte de abajo llega a saltar con el más mínimo roce. Pobre, me da penita verlo así, es como ver cuando a un pequeño lo castigan y no puede jugar afuera, entonces mira por la ventana entre melancólico y esperanzado, lo mismo pasa con Manu, mira las galletas y el cereal con carita de pena, sospecho que en su mente hasta debe reproducir el sabor de la comida y luego vuelve a mirar con nostalgia. Menos mal que no es para siempre, el dolor digo, y los frenillos sólo por un par de años. Todo tiene su recompensa y si no, la inventamos.

Esto de ver películas en mi casa me agrada, francamente lo deberíamos hacer onda todas las semanas, pero para que no salga tan pesado para los pastelitos deberíamos ir rotando de casa. Se pasa bien. Con suerte dará pie a una tradición

PD: Chibi, y la sidra ¿cuándo?.

------------

No hay comentarios.: