lunes, octubre 03, 2005

Bitácora del viajero ~~ Día 1

*Listening: Gackt - Mirror *
*Mood: Having a cold =_= *


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El día comenzó tempranito, a las 7:30 de la mañana, al menos para mi, porque manu se levantó a las 6:30 AM, no cualquiera hace eso en un sábado, pero con tal de conocer el campo, supongo que para el valía la pena en ese momento y ahora que ya hemos regresado, sé que valió la pena. A las 9 nos juntamos en mi casa y yo todavía no armaba la maleta, ahora, una cosa que deben saber de mi, es que mientras más espacio me den para guardar cosas, más mugres voy a guardar. Al principio tenía intenciones de llevar mi fiel mochila negra, esa Head que me regaló mi abuela y que hasta pasó por la estufa una vez y terminó con tirantes nuevos; pero, en toda buena historia debe haber un "pero" que nos enrede la trama, la susodicha estaba en la casa de Manu y era toda una lata traerla de vuelta y luego vino el olvido y luego el recuerdo de unos cierres muy maltratados, total, esa mochila se quedó en casa ajena y terminé llevando mi bolso celeste (en realidad es del mismo color que este blog ^^), que debe ser al menos tres veces más grande que la otra mochila (la negra tiene capacidad de 21 litros), por ende podrán imaginar la cantidad de cosas que llevé para una noche y dos días. ¿No? Se las ennumero:

-3 poleras (una puesta)
-Ropa interior correspondiente (multiplicada por dos ^^)
-Un abrigo
-Una flyjacket (esas que tienen los aviadores, con el forro naranja)
-Toalla
-Pijama
-Dos pantalones (uno puesto)
-Un polerón
-Un chaleco (que le hacía juego a la FLY *_*)
-Artículos de higiene personal
-El cargador del celu
-Bloqueador factor 60

Y eso es sólo lo del bolso, porque aparte en una mochila llevaba mi reproductor, un cuaderno de apuntes, estuche con 8 lápices app., el celular, mi billetera y los lentes (de sol y ópticos).

Y me creerán que ocupé absolutamente todos los artículos que llevé al menos una vez, a excepción de la ropa interior extra y una polera que en realidad la llevaba por si mi Chibi la necesitaba. o_O

Pero sigamos con la historia, Cuquita y Sergito llegaron como a las 9:50, sólo con veinte minutos de retraso y yo todavía arreglando las maletas, todo por ponerme a conversar con Manu y mi mamá. Al final salimos por fin de mi casa como a las 10 y de ahí fuimos a la farmacia a comprarme unas pastillas para la gargante, ya que había despertado media adolorida y resfriada. Las porquerías costaron $1800 y terminaron por hacerme mal para el estómago, pero bueno, en el momento íbamos bien felices por el camino del Orozco, a las 10:45 paramos a tomar desayuno frente a un lago, en pleno plan turista, todo porque Manu no conoce el campo y tampoco el camino^^, con todo mi amor y cariño: "Chibi, eres un mimado". Tomamos té y comimos un rico pan con mantequilla y jamón, hecho tal como lo había pedido, el auto quedó como vestigio de que tomamos desayuno y de la falta de pulso de todos, el pobrecito tenía marcas de té en toda la parte de atrás, que fue donde apoyamos las tazas. Reanudamos el viaje a las 11:09 y 6 minutos más tarde llegamos al Santuario de Lo Vázques donde nos detuvimos por 5 minutos a comprar huevos duros, porque un viaje sin huevos duros nos es viaje. De ahí en adelante todo fue bien parejo, mucha conversación, Manu dijo que el Sergio hablaba "caleta", pero me lo dijo para callado, así que todos se quedan "piola" ¿ya?. ¡Ah! Casi lo olvido, tomamos el camino largo por San Antonio en vez de Lagunillas, sólo porque Manu tenía que conocer, así que pasamos por Las cruces, Playas Blancas, El tabo, El tabito y Algarrobo, pero no en ese orden.

14:25; parada de casi emergencia, al Sergio ya casi se le reventaba la vejiga, aproveché de hacer unas cuantas gárgaras con salmuera y desinfectar mi adolorida garganta. Íbamos muertos de calor sin saber porqué, cosa que averiguamos cuando 4 minutos más tarde, es decir, como 4 kilómetros más adelante, nos detuvimos a almorzar y el Sergio se dio cuenta de que la calefacción iba prendida. La comida estuvo rica y bien viajera, pollo asado, arroz y ensaladas, mayoritariamente choclo, de postre una variedad de yoghurt, plátanos, mangos y hubieran habido naranjas, pero como tenían sueño el Sergito decidió dejarlas sobre la mesa, en Valparaíso ^^. Después de comer nos fuimos a dar una vuelta al puente desde donde podíamos ver como el Lago Rapel se extendía perdiendose de vista en los horizontes, a nuestra izquierda y derecha, luego de una rápida llamada teléfonica nos pasaron a buscar al puente y nosotros hicimos "dedo", pero Manu no quiso mostrar las piernas para que pararan, el Sergio nos echó el auto encima en broma, gracias a Dios que tenemos reflejos medianamente buenos. A las 15:40 estábamos viajando, pasamos por Peumo y Las cabras para llegar a Zuñiga a las 16:28, en el trayecto vimos hartas frutillas, algunos perales, muchos viñedos, casas hiper rurales y unas cuantas planicies al más puro estilo del Rey León con "Abimbahue" y todo eso.

Cuando llegamos nos salieron a recibir mi tío abuelo Miguel (hermano de la Cuca) y su esposa la "tía Catita", la casa era bien enchapada a la antigua, azul rey por fuera con patio de tierra y llena de calas por todos lados, tenía un puentecito para llegar a la entrada para así no tener que saltar la zanja por donde pasaba agua para nada potable, adentro estaba calentito, un ambiente super agradable y dentro de todo bien rural, aun cuando ya no tenían el fogón en el centro de la cocina y habían cerrado la ventana por donde entraban un tronco para el fogón, tampoco estaba el brasero con las sopaipillas, ni esas ollas neeeeeeeegras por el uso y el fuego, pero había una de esas cocinas económicas tan pintorescas que a mi me encantan, además había en otro lado una cocina a gas y un refrigerador de lujo, relegado al pasillo estaba el antiguo refrigerador, pero no me atrevía a abrirlo sin excusa o permiso.

De once nos dieron huevos revueltos con pan y té, todo super rico, pero mi estómago bramaba por leche, que no había tomado desde el día anterior. Después aprendimos dos dichos muy extraños. Los pongo en contexto para que se comprendan.

Hablando con la tía catita sobre sus cálculos renales

- Después de la operación quedé bien huevo a la copa, ahora como que veo unos maizales que se mueven con el viento, el doctor me dice que puede ser la presión, pero yo no le creo mucho....

Comiendo huevos revueltos, cuando ya se estaban acabando, Linda le dice a Manu

- Bien mijito, barra bien la plaza... ¿qué no sabe lo que es eso?, que se lo coma todo, que lo raspe bien.


Hasta aquí lo dejo, para que no se alargue tanto el post, con suerte el próximo vendrá con fotos o bien las pongo al final. Pronto la segunda parte, mántengase en línea!!

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