viernes, abril 02, 2004

Caminando por Viña del Mar

*Listening: Haruka Kanata - Asian Kung Fu Generation *
*Mood: Anxious, sad and sleepy *

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Hoy me pasé casi 20 minutos mirando una vitrina de instrumentos musicales. Los audífonos enchufados a las orejas a un volumen medianamente prudente. Depende de cada persona. Cuando salí de mi estupor sentí unas ganas terribles de irme derechito a mi casa y cortarle las cuerdas a mi guitarra. Me sentí tan "chiquita" frente a esos instrumentos y a esas fotos de grandes íconos de la música como Kurt Cobain, de quien más encima, he comprado un poster hoy y al pegarlo en la pared le vi y me dije muy bajito... "Ojalá fueras como él", lamentablemente esas voces que llevo dentro escucharon y me respondieron a coro "Pero nunca lo serás... loser!!"

Después seguí mi camino y vi a esta chica de polerón negro con una especie de zorro plateado estampado en la parte de atrás. Jeans celestes desgastados y zapatillas de cordones blancos que a su vez seguía de cerca a otra chica. Jeans sueltos y desgastados, con la parte de abajo deshilachado. Era una muchacha muy delgada, de polera negra con estampados en rojo. Vaya uno a saber que eran esas letras raras, porque Ruso, yo no lo leo, no por falta de voluntad, si no más bien de conocimiento. Seguí a las dos muchachas casi siete cuadras en dirección opuesta a donde debería estar yendo hasta que la chica delgada miró a la de polerón negro y esta a su vez volteó a mirarme a mi, yo no tenía a quien mirar, nadie me seguía, o al menos no reparé en si alguien me seguía o no. ¿Probablemente a mi me seguían y yo no era la seguidora? en fin, de vuelta al relato original, antes de que se deforme demasiado en mi cabeza.

Continúo entonces. La chica del polerón negro me miró y yo le devolví la mirada, campante al principio, desafiante por unos momentos, indiferente. Y a su vez ella le devolvió la mirada a la muchacha rubia (olvidé mencionar que era rubia y natural). La rubia le frunció el ceño y se fue con sus amigas murmurando por lo bajo. Yo me di media vuelta y emprendí mi camino a la consulta del DOC, curiosamente la chica del polerón FOX se fue antes que yo y caminaba a escasos dos metros de mi, más adelante por su puesto. Pasó a comprar una Coca-Cola a un Kiosco "X" y se la dieron con una pajita... lo encontré de lo más chori, así te tomás el refresco mucho más cómodo.

A las dos cuadras me llevé la bebida a la boca y comprobé con horror que es perfectamente confundible con asombro en estos casos, no lo sé, todo pasó muy rápido. Resulta que la chica del polerón negro con el zorro plateado estampado en la espalda, jeans celestes desgastados y zapatillas negras con cordones blancos era yo, sin embargo, aun después de mi descubrimiento me pregunto en donde estará la "otra" chica de zapatillas negras y cordones blancos, porque ella no llevaba un bolso y yo sí. Eso nos hace diferentes ¿no?

Las cosas que pasan caminando por Viña del Mar

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