domingo, marzo 14, 2004

Sobre mi cumpleaños y otras cosas

*Listening: Bacilos - Tabaco y Chanel*
*Mood: The saddest girl that ever hold a martini *

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Este iba a ser el post de mi cumpleaños, pero no lo alcancé a postear el miércoles ya que la misato, la chana y el chino se confabularon y me hicieron una especie de juntación sorpresa para saludarme... chicos lindos no más... Después lo iba a postear el jueves pero fue un día de locos que explico con más detalle más adelante, del viernes ni hablar, retiro de MARCHA y demases, el sábado, preuniversitario, almuerzo casa chana webeo casa guagua, luego casa mía; cumpleaños, amurramiento y dormir. Son exactamente las 3:51 AM, sin tomar en cuenta el cambio horario en Chile, en donde se atrasa una hora. Desperté como a las 1:30 y me metí a MSN en donde me encontré con mi guagua. En fin, después de una corta conversación con él y otro tanto con psycho elf me he salido de MSN y le he dedicado un tiempito al blog. Además están mis tíos en mi casa y como no me preocupé de ninguna de las personas que me vinieron a ver para mi cumpleaños trato de compensarlo preocupándome por ellos, pero parece que no me necesitan para nada. En fin, no les doy más lata, acá está el post.

Martes 10 de Marzo, 1987

Un autito azul recorre la pista que separa Reñaca de Valparaíso a todo lo que le da el motor. El conductor hunde el pie a conciencia del incremento de velocidad que esto significa. Son alrededor de las tres de la madrugada si es que no es más temprano y mi abuelo, no, no es mi abuelo, es MI* Sergio, grita a todo pulmón en sincronía con la bocina ”¡¡Voy a ser abuelo, voy a ser abuelo!!”. A quien corresponda las gracias por tener las calles despejadas a estas horas, ya que teniendo en cuenta las circunstancias... mejor no aventurarse más allá.

Clínica Reñaca

Llega un autito azul conducido por un maniático de cabeza blanca y corazón blando. Se baja una señora embarazada que más adelante toma el inconfundible nombre de “Mamá”. El resto de los acompañantes ** la escolta hasta la ala de maternidad.

0830 hrs

Una cosa media rosada nace.

Primer pensamiento del Padre: “Chuuuuuu... la media boca...”

Hora desconocida, día desconocido

Mamá: Ale... anda a registrarla (refriéndose a mi) al “Registro Civil”, acuérdate Macarena Carolina
Papá: Si, Macarena Carolina.

--En el camino piensa: “... Macarena Carolina, Macarena Carolina, Macarena, Carolina, .... Magdalena Catalina, Marcelina Carolina, Macarena Castilla... María Paz de las Mercedes... Carolina, Macarena, Macarena Carolina...”

En el registro civil

Señor rudo macho de voz ratona con lentes de abuelita y cara de estar “cabreado” :
¿Nombre?
Papá: Carolina Macarena Gómez González.

Hora y día desconocido

Mamá en una cama de la clínica Reñaca con cara de “no quiero más guerra”. El “Tata” se abre paso y se planta enfrente de Mamá. En su cabeza hay una barra que dice “loading”.

- Silencio Incómodo -

Mamá: ¿Cómo está papá?
Tata: Bien, gracias – Media vuelta y portazo
Pensamiento del tata años después: “Como tan weón de no poder hablar”

Pensamiento de la cosa rosada acabada de nacer: “ ¿A’onde chucha me viene a meter?

10 de Marzo de 2004

Un país. En dicho país un ciudad, de la ciudad una calle y en la calle una casa, en la casa una pieza, en la pieza una niña. La niña frente al computador.

“¿Qué puedo escribir?” pensó. Y lo escribió.


* En concordancia con la costumbre de apropiarme de ciertas personas. ¿Cierto Guagua?
** Incontables dentro de la conmoción


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DEL DÍA JUEVES (en adelante)

El día jueves me levanté muy contenta y emocionada por algo muy simple. Mi guagua me iba a buscar al colegio, es más ocupé eso como excusa para no mortificarme por lo sucedido el día anterior, de lo cual por nada del mundo voy a hablar. Apenas dormí por la emoción de tener a mi guagua para mi de nuevo. Pasé la mañana entera muy inquieta, contando los segundos, mis días por lo general son largos, esa mañana fue peor que toda una semana.

10 miutos... falta poco
5 minutos... falta menos
3 minutos... que este reloj nunca avanza??
2 minutos... me quiero ir!!!!
1 minutos... con un demonio!! Me voy!! – Me puse de pie y empecé a arreglar mi cosas-
30segundos... Oh Si!! Oh si!!
A las 1350 hrs, medio segundo antes de que sonara el timbre de salida vibra mi teléfono un número desconocido. Contesto, capto rápidamente la voz de él que me pide que lo llame de vuelta. Así lo hice. Resultó ser que no me podría ir a buscar, estaba atrapado estudiando. Entendí el porqué, sé de antemano cual es la prioridad, pero no pude evitar sentirme mal, me puse muy triste me dieron ganas de ponerme a llorar ahí mismo, pero no podía porque estaba la Misato ahí y no quería queme viera llorar por algo de tan poca monta, si después de todo, igual lo iba a poder ver después. No lo sé, otro día. La Misato me dice “pero por lo menos lo viste ayer en la junta”. Una lágrima seca corrió desde mi mejilla hasta mi ojo y se alojó allí amenazante, siempre tratando de escapar en forma de pequeñas gotitas saladas. Ahora que escribo una vez más en la soledad de mi habitación aprovecho de dejar salir esa lágrima junto a tantas otras.

Ese mismo día jueves después de “aquella llamada” me enteré que mi madre había estado en un accidente. Dentro de todo está bien, pero me dio miedo por ella. Ese fue el segundo golpe.

En la tarde tenía hora al neurólogo y mi mamá me obligó a ir, pero no encontraba quien me acompañase así que llamé a mi guagua a ver si podía, me dio, no se si será la palabra correcta, pero me dio pena llamarlo para que me acompañara porque sabía que estaba estudiando y que iba a estar cansado y también tenía esa extraña sensación de tristeza a mi alrededor, pero lo llamé igual.

Cuando nos juntamos yo estaba nerviosa no quería dejar a mi mamá en casa. Así que me dejé llevar y fui super desagradable en el sentido de que me puse odiosa. Molesté y molesté al chino hasta que me enoje conmigo misma por molestarlo tanto, pero ya era tarde yo sabái que en ese momento él me estaba odiando, no, no odiando, pero si le desagradaba mucho y lo confirmé hoy cuando me lo dijo.

En el neurólogo me dieron unos ansiolíticos que me tienen todo el día en estado de máxima dopación, no le doy a una... es más, en este momento, me cuesta teclear por los mismos.

El viernes a clases en la noche a un retiro de MARCHA, en donde nos acostamos como a las dos de la madrugada y nos levantamos a las seis y cuarto para irnos al colegio, teníamos ensayo de prueba, de la famosa PSU, me fue malísimo, estaba muy dopada y no le di a una, así de simple. Pero bueno, es lo que hay. No?? Y si es lo que hay, porque sigo con esta sensación de vacío y de tristeza. Mientras contestaba la prueba al más puro estilo “de tin mari de do pingüe” mi mente se salió de la sala y retrocedió el tiempo se fue a lugares que creía superadas y empecé a recordar muchas cosas que en realidad no quería. Me sentí horrible así que me fui lo más rápido posible de la sala. A la salida me topé con el Héctor que nos fue a buscar a mi y a la Misato según él, fuimos a dejar a la Misi a la casa de ella y de ahí pasamos a la casa del Héctor y después nos fuimos a acompañar un rato al Chino (mi guagua) ahí me dijo de que había sido realmente desagradable el jueves en la micro por ende me sentí muy mal, porque yo sabía que era así, me dormí un rato en sus brazos mientras el Héctor le contaba que había dormido conmigo en el retiro y que ahora lo compadecía porque no había dormido nada porque yo saltaba toda la noche y tenía pesadillas y hablaba y muchas cosas más. Que puedo decir, soy un alma tormentada.

Al dormir soñé. Soñé con una calle que iba siendo inundada. Ríos de un agua cristalina y con un tono verdoso cubrían la calle poco a poco, eran grandes cantidades de agua, pero avanzaban lento. Entonces allí lo vi, el chico de boina a cuadros, vestido a la moda de los años 20, no debe de haber tenido más de 12 años. Corrió en dirección opuesta a la mía y cuando traté de alcanzarlo el agua me cubrió hasta las rodillas; estaba fría, era como 2000 dagas en mis piernas. Seguí avanzando hasta que perdí de vista al muchacho que cada cierto tiempo se detenía y miraba hacia atrás, como queriendo que lo siguiera, en eso el agua se empezó a hacer cada vez más fría y una frase retumbó en todo el ambiente la misma que el clérigo en un sueño anterior me había dicho que debía repetir para que “ellos” no me alcanzaran. De profundis clamo ad te domine. En eso mi guagua me despertó. Lo curioso fue que sentí una pena y una culpa tremendas al verle la cara. No entiendo porque hay veces en que la tristeza y la melancolía parecen apoderarse de todo.

No entiendo.


***Mis agradecimientos por haber seguido leyendo, yo se que escribo mucho***


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